El sueño de una noche de casi verano

Sin que sirva de precedente (o quizás sí) y aprovechando el cierre de temporada de este blog, he reunido en un solo post las tres partes de que constaba el titulado “Espanya estima Catalunya” (“España quiere a Cataluña”) esta vez traducidas al español para complacer diversas peticiones de más allá del Ebro (y algunas de más acá, por supuesto).

ESPAÑA QUIERE A CATALUÑA

PRIMERA PARTE: EL PLANTEAMIENTO

Vivamente impactado e, incluso, fascinado por la declaración vibrante de Pedro Sánchez durante el reciente congreso del PSOE al proclamar que “España quiere a Cataluña” y que, por tanto, “España no es anticatalana“, y también, imagino, emocionado y estremecido por las palabras del presidente extremeño Guillermo Fernández Vara que ha dicho que hay que “devolverle a Cataluña el Estatuto que fue anulado por el Tribunal Constitucional“, pero no devolvérselo con la idea de que lo usen como papel higiénico , no, devolvérselo para ponerlo en vigor tal cual fue aprobado en referéndum –hostia, referéndum!– por los catalanes en 2006 (después de que, según Alfonso Guerra, se le pasara el cepillo a fondo) porque, continúa Vara, “debemos reconocer que todos estamos ahora gobernados en todas las Comunidades Autónomas por los estatutos que hemos querido, excepto Cataluña, que está regida por un Estatuto que no ha querido“, impactado, como digo por tanta y tan halagadora afección, esta noche pasada he soñado que España quería a Cataluña.

Para ser preciso quisiera explicar, de entrada, que se trata de un sueño en colores pastel y con una banda sonora compuesta y dirigida por Jordi Savall. Intento recordar con un poco de orden lo que he soñado pero las sensaciones se agolpan y confunden y me da miedo que se me precipiten los acontecimientos y no sea capaz de transmitirlas con la fidelidad necesaria. Ha sido todo muy intenso. Emocionante, también diría.

He soñado que, en calidad de periodista en activo, asistía a la inauguración del Corredor del Mediterráneo, pero no dentro de veinte años, no, sino en torno al 1 de octubre, tras el verano. El propio Rajoy presidía el acto, junto a Puigdemont y Junqueras, inseparables, la menuda Soraya, el gran García Albiol, el virrey Millo, Pedro Sánchez, Iceta,¡oh, Susana!, Ada Colau, Pablo Iglesias, Blancanieves, Pulgarcito, los tres cerditos, el perro Snoopy y su secretario Emilio, y Simbad, Ali-baba y Gulliver: “Oh, bienvenidos, pasad, pasad, –cantaban juntos, con las manos entrelazadas y balanceándose al ritmo de la cantinela– de las tristezas haremos humo, que mi casa es vuestra casa si es que hay casas de alguien “. Antes de pasar a la cuchipanda, Mariano Rajoy ha pronunciado un discurso sin papeles y de gran carga política. “Me gustan los catalanes porque Hacen cosas –ha repetido–, pero cosas estupendas y por ello les estaremos eternamente agradecidos“, y también ha trasmitido este mensaje identitario de confraternización: “Los españoles son muy catalanes y mucho españoles y… verbigracia“. Más adelante ha pedido perdón por aquella campaña del PP de recogida de millones de firmas según los organizadores, cien mil según la Guardia Urbana, contra el Estatut: “Fue un gran error y es de nacidos bien españoles reconocerlo. Yo estampé en Cádiz la primera firma contra Cataluña y hoy les pido a los catalanes, humildemente, perdón. Lo siento, no volverá a suceder “. Se ha hecho un silencio –no un minuto, tres segundos– y todos los asistentes han aplaudido como un solo hombre o mujer. Pero aún faltaba por llegar la noticia del día (y, quizás, del año). En tono solemne ha anunciado que “mi Gobierno ha instada al Fiscal General a actuar contra los participantes en la denominada Operación Cataluña, del ex-ministro Fernández Díaz al Pequeño Nicolás, pasando por Eduardo Inda, Daniel de Alfonso y los policías Implicados en la trama. Peti quien peti, como dicen ustedes en su hermosa lengua tavernácula “. Un intenso susurro ha recorrido la estancia y del fondo del salón ha surgido un grito espontáneo: “Sé fuerte, Mariano“, que unos han atribuido a Gabriel Rufián…, y otros no.

A punto de marcharse para conducir ilusionado el tren del Corredor, el del viaje inaugural de Algeciras a Estambul, que permanecía detenido en la vía 3, el presidente español ha confraternizado un buen rato con la prensa catalana bajo la mirada hostil de Paco Marhuenda. Como se trataba de un sueño, me he podido pasear entre los invitados desplegando la antena sin que lo notaran. Así he pillado una conversación entre Alicia Sánchez Camacho y Vicky Álvarez que hablaban de montar un restaurante (me ha parecido oír, pero no estoy seguro). Inés Arrimadas y Jordi Cañas comentaban en catalán el discurso de Rajoy, valorando el éxito de la presión de Ciudadanos –decían Ciutadans– para conseguir que la Fiscalía asumiera el caso de la operación Cataluña. He presenciado como TV3, que daba el acto en directo, entrevistaba a Garcia Albiol quien confesaba ante las cámaras que “lo que más me gusta del President Puigdemont es su cabello y, muy especialmente, su peinado. Le acabo de preguntar por su peluquería. Está en Gerona pero no pasa nada, con el AVE es un momento”.

Antes de partir hacia el tren, los dos presidentes se han saludado con cordialidad.

–A propósito, Carlas, ¿qué pensáis hacer con lo del referéndum?

–No te preocupes, Mariano, vamos a dejarlo para pasado fiestas. Te vienes un fin de semana al Empordán, te traes a la Soraya y nos lo miramos con tranquilidat, ¿oi que me entiendes?

 

SEGUNDA PARTE: EL NUDO

Sueño que, en el viaje de vuelta a Madrid del tren inaugural del Corredor del Mediterráneo, que ahora ya no conduce Mariano Rajoy porque ha preferido volver a pie, en chándal, con ese balanceo tan característico suyo que no queda claro si corre o camina, si va o viene, me doy cuenta que el diario el País publica un editorial, simultáneamente con el Mundo, ABC y la Razón, donde piden con firmeza retornar al punto cero del Estatuto de Cataluña, volver a empezar. Demandan a los diputados de Las Cortes respetar el Estatuto tal como salió del parlamento catalán, sin ni la pasada de cepillo del que en su día se jactó Alfonso Guerra ni la armonización que pactaron en la Moncloa Artur Mas y Rodríguez Zapatero ni el afeitado definitivo del TC. El editorial conjunto exige para Cataluña el Estatuto tal como salió de Miravet, intacto. De paso, el editorial abomina de la actitud cabezona de Alfonso Guerra al pedirle al Gobierno del PP la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Se lo echan en cara con palabras duras, recordándole lo del cepillo y tratándole de antidemocrático y catalanofóbico. El artículo en cuestión es inequívoco y contundente en su comprensión del catalanismo. No sé muy bien cómo se las arreglan, pero el editorial mancomunado, en uno de sus párrafos, recomienda que “hay que volver al cava catalán, porque es de justicia rendir homenaje a una de las siete maravillas de la enología mundial, según los expertos“. No me lo puedo creer. Me pellizco para comprobar que no estoy soñando, pero como se trata de un pellizco dentro del sueño ni lo noto y no me despierto. Levanto la vista del periódico, miro por la ventana y veo a Rajoy caminando deprisita seguido de Jorge de Moragas que se esfuerza por mantener este ritmo raro que le imprime el Presidente a sus andares.

Una vez llegados a Madrid, paseo un rato tras salir de la estación de Atocha, hace un calor seco sificante, y sueño que cojo un taxi que me llevará hasta el restaurante Narciso, que lo está petando, donde he quedado para comer con Carlos Herrera y recordar los viejos tiempos, cuando los dos trabajábamos en la SER y comíamos juntos de vez en cuando para reír un poco y hablar en catalán. Yo encontraba muy divertido a Herrera contando anécdotas de sus inicios radiofónicos en Cataluña y de su novia de Mataró de padre convergente que compraba los domingos el tortell, antes del almuerzo. De todo esto hace muchos años, mucho antes de aquel atentado frustrado que intentó ETA con un paquete-bomba.

Como me ha oído hablar por teléfono, el taxista, en el momento de pagar, me dice:

–Perdone caballero, pero me he percatado de que es usted catalán.

–Pues, sí –le respondo con timidez–. Por cierto, ¿qué le debo?

–Quite, quite usted. No me debe nada. Los catalanes lo tienen todo pagado.

Esta no me la esperaba. Se trata de un sueño lo sé, pero ni en sueños me lo puedo imaginar. Es que es muy fuerte… Después de comer con Herrera, que me cuenta que en la COPE se está produciendo un cambio copernicano respecto a Cataluña y a los catalanes, que él siempre había tenido mucha sensibilidad con Cataluña porque formaba parte de sus orígenes y que, como canta Raimon, quien pierde una parte de sus orígenes pierde el carné de identidad, pero que los obispos ya se sabe y que ahora estaban todo el día que si la Moreneta, que si la Sagrada Familia, que si San Jordi es un santo estupendo, pedimos la cuenta que pensamos pagar a medias, a la catalana.

–¡Por Dios! No hay ni cuenta ni cuento. Les he oído hablar en catalán, una lengua que me encanta, por cierto, y los catalanes en mí casa lo tienen todo pagado, faltaría más.

–No sé… –le respondo poco convencido–. Yo sí soy catalán, pero don Carlos solamente es medio catalán.

–Aunque fuera cuarterón. Están invitados. ¿Hace una copita de Aromas de Montserrat?

Por la noche, en el Santiago Bernabeu, donde he ido, soñando, soñando, para ver el partido de vuelta de la Supercopa, cuando al anunciar por megafonía las alineaciones nombran a Piqué, el estadio se viene abajo entre apoteósicos aplausos, y aunque han perdido por un penalti inexistente que se ha inventado el árbitro a favor del Barça, la afición madridista no ha dejado de cantar, toda la noche, con la tonada de “Guantanamera”:

Es una santa

Shakira es una santa

Es una saaaaanta

Shakira es una santa “.

 

TERCERA Y ÚLTIMA PARTE: EL DESENLACE

Al día siguiente, a pesar de las críticas a la actuación arbitral y la denuncia de que el penalti que dio la victoria al equipo catalán no existía, compruebo que tanto As como Marca se rinden definitivamente a la calidad de Messi. “Messi le ha pasado dos pueblos a Ronaldo“, escribe Julián Ruiz por primera vez en sus crónicas. El sueño de esta extraña noche casi de verano continúa; mientras desayuno un pan con tomate con salchichón de Vic en un bar de la Plaza Mayor y una relaxing cup of café con leche, en la tele del fondo tienen puesta la tertulia política de Susanna Griso. Junto al ubicuo Marhuenda están los de la joven generación del pensamiento catalanista: Marta Lasalas, Toni Aira, Jaume Barberà. Hablan del caso Sigena y la opinión del director de La Razón se muestra demoledora: “Santa Rita, Rita, Rita, lo que se da no se quita“. Le echa en cara a la Conselleria de Cultura de la Generalitat haberse acojonado y resignado a devolver lo que exigían desde Aragón. ¡Alucino en cinemascope y technicolor!. “Es que yo soy catalán –remacha Marhuenda– y estas muestras de debilidad me duelen“.

–¿Cómo lo ve? ¿Qué piensa de todo esto?

Nos habíamos citado en el AVE, de regreso de Madrid, para hacerle una entrevista. Insisto en explicar que los muchos recuerdos que tengo del sueño se me agolpan y entremezclan y no puedo poner la mano en el fuego por si habíamos realmente convenido una cita o casualmente hemos coincidido en los asientos. Pido disculpas si no soy lo preciso que desearía, pero se trata de un sueño. Carles Puigdemont me miró con esa expresión tan suya, tan característica.

–Y usted, Casas, ¿qué es lo que piensa?

–Lo que yo piense –respondí con respeto y señorío– no tiene ninguna importancia. Yo no soy presidente de nada, President.

–Usted tiene una edad, ha vivido. Me interesa su punto de vista.

–De acuerdo.

Y entonces le solté todo lo que pensaba, sin dejarme nada en el tintero. Con concisión, con educación, con sinceridad.

–Es una forma de verlo y, probablemente, tiene razón. Pero denos su confianza Casas. En el momento preciso sabremos estar a la altura. Cataluña siempre se ha salido con la suya.

-Hombre, President, siempre, siempre…, que usted es muy joven …

–Y si no, como dijo Companys, volveremos a sufrir, volveremos a luchar volveremos a …

–¡Vencer! –le dije, adelantándome, para demostrar que yo también consultaba a menudo Wikipedia.

De momento hemos conseguido que España nos quiera…

–Sí.

De forma distendida fuimos hablando de todo y de todos. De los acordes de “Let it be” –ahí estuvimos en desacuerdo–, de como él y Junqueras supieron zafarse de la acometida del incisivo y demoledor Vicens Sanchís, una trampa de entrevista, pobres, del peinado de la Rahola…

–A propósito –le dije–, finalmente le dio la dirección de su peluquero a Xavier (Garía Albiol), ¿no?

–Hombre, sí y no. Porque a mí quien en realidad me corta el pelo es mi mujer.

–Pero, ¿qué me dice, President?

-Sí, sí, es que cuando nos casamos en Rumania por el rito ortodoxo, en su ciudad, Iasi, me di cuenta de que todos los hombres llevan este peinado y pensamos que sería un recuerdo permanente de sus orígenes si yo me peinaba como ellos. La Mars es muy rumana .. Y muy catalana, claro.

–¿Así, President, que la dirección que le dio a Xavier (García Albiol)…?

-Huy, lo envié a un callejón enrevesado del Call de Girona, en el que no existe ninguna peluquería sino una sede de la CUP. Fue una broma. Es que en el Parlament nos hacemos muchas bromas… Yo me lo imagino entrando en el local y diciendo “Vengo de parte del President para que me corten…”, ¡no le dejarán ni terminar la frase!

–¡Sí que es de la broma usted, President!

–Mucho, mucho.

–Pero ahora deberíamos hablar seriamente, por favor. Míreme a los ojos… Con la mano en el corazón, contésteme con sinceridad. Piénselo bien antes de responder. President: ¿cree que habrá referéndum?

Carles Puigdemont, de golpe, cambió totalmente la expresión. Se puso la mano izquierda sobre la barbilla y la boca, me miró fijamente y… ¡Mierda! Me desperté.

Àngel Casas

Etiquetat , , , , , , , , ,

Espanya estima Catalunya (i 3)

RESUM DELS POSTS ANTERIORS: Les afirmacions de Pedro Sánchez que “Espanya estima Catalunya” i “Espanya no és anticatalana” van colpir de tal manera l’autor que aquella nit va somniar que era veritat. Que Rajoy es reafirmava en aquesta idea en la inauguració del Corredor Mediterrani, que els diaris de Madrid publicaven conjuntament un editorial on reclamaven al retorn a l’estatut original de Catalunya tal com va sortir de Miravet, que la COPE, segons Carlos Herrera confessava, estava fent un canvi copernicà pel que fa al poble català i que al Santiago Bernabeu els aficionats madridistes aplaudien unànimement Piqué i cantaven “es una santa, Shakira es una santa”…

ESPANYA ESTIMA CATALUNYA (Tercera part i última)

L’endemà, malgrat les crítiques a l’actuació arbitral i la denúncia que el penal que va donar la victòria a l’equip català no existia, comprovo que tant l’As com el Marca es rendeixen definitivament a la qualitat de Messi. ”Messi le ha pasado dos pueblos a Ronaldo”, escriu Julián Ruiz per primera vegada en les seves cròniques. El somni d’aquesta estranya nit gairebé d’estiu continua; mentre que esmorzo un pa amb tomàquet amb llonganissa de Vic en un bar de la Plaza Mayor i una relaxing cup of cafè con leche, a la tele del fons tenen posada la tertúlia política de Susanna Griso. Al costat de l’ubic Marhuenda hi ha la jova generació del pensament catalanista: Marta Lasalas, Toni Aira, Jaume Barberà. Parlen de Sixena i la opinió del director de La Razón es demolidora: ”Santa Rita, Rita, Rita, lo que se da no se quita”. Li tira en cara a la Conselleria de Cultura de la Generalitat l’haver-se acovardit i haver retornat el que exigien des de l’Aragó. Al·lucino!. “Es que jo sóc català –rebla Marhuenda– i aquestes febleses em fan mal”.

–Com ho veu? Què en pensa de tot plegat?

Ens havíem citat a l’AVE, de tornada de Madrid, per fer-li una entrevista. Insisteixo en explicar que els molts records que tinc del somni se m’amunteguen i barregen i no puc posar la mà al foc per si havíem realment quedat o vam seure plegats de casualitat. M’haurien de disculpar si no sóc precís, però es tracta d’un somni. Carles Puigdemont em va mirar amb aquest esguard tan seu, tan característic.

–I vostè, Casas, què en pensa?

–El que jo pensi –vaig respondre amb respecte i senyoriu– no té cap importància. Jo no sóc president de res, President.

–Vostè té una edat, ha viscut. M’interessa el seu punt de vista.

–Entesos.

I aleshores li vaig deixar anar tot el que pensava, sense deixar-me res al pap. Amb concisió, amb modus, amb sinceritat.

–És una manera de veure-ho i, probablement, té raó. Però faci’ns confiança Casas, faci’ns confiança. En el moment precís sabrem estar a l’alçada. Catalunya sempre se’n ha sortit.

–Home, President, sempre, sempre…, que vostè és molt jove…

–I si no, com va dir Companys, tornarem a sofrir, tornarem a lluitar tornarem a…

–Vèncer! –vaig fer, avançant-me, per demostrar que jo també mirava la Viquipèdia.

–De moment hem aconseguit que Espanya ens estimi…

–Sí.

De forma distesa vam anar parlant de tot i de tothom. Dels acords del “Let it be”  –aquí estàvem en desacord–, de com ell i en Junqueras van saber escapolir-se de l’escomesa de l’incisiu i demolidor Vicenç Sanchís, un parany d’entrevista, pobres!, del pentinat de la Rahola…

–A propòsit –vaig fer–, finalment li va donar l’adreça del seu perruquer al Xavier (Garía Albiol), no?

-Home, sí i no. Perquè a mi, qui em talla el cabell és la meva dona.

–Què em diu ara?

–Sí, sí, és que quan vam a anar a casar-nos a Rumania pel ritus ortodox, a la seva ciutat, Iasi, vaig adonar-me que tots els homes porten aquest pentinat i vam pensar que seria un record permanent dels seus orígens si jo em pentinava com ells. La Mars és molt romanesa… I molt catalana, es clar.

–Així, President, que l’adreça que li va passar al Xavier (García Albiol)…?

–Ui, el vaig enviar a un carreró enrevessat del Call de Girona, que no hi ha cap perruqueria sinó una seu de la CUP. Era una broma. És que al Parlament ens en fem moltes de bromes… Ja me l’imagino jo entrant al local i dient “Vinc de part del President perquè em tallin…”, no el deixaran ni acabar!

–Si que és de la broma, President!

–Molt, molt.

–Però ara hauríem de parlar seriosament, si us plau. Miri’m als ulls… Amb la ma al cor, contesti’m ben sincerament. Pensi-s’ho bé abans de respondre. President: creu que es farà el referèndum?

Carles Puigdemont va canviar totalment l’expressió de cop.  Es va posar la ma esquerra pressionant la boca i la barbeta, em va mirar de fit a fit i… Merda! Em vaig despertar.

Àngel Casas

Etiquetat , , , , , , ,

Un altre dia gris a Madrís

“...Un home gris, malcarat, bastant trist
va arribar no diré d’on,
tant se val, tot és món…
…Va donar-me un paper gris, bastant trist,
però com que no sé llegir,
«tant se val», li vaig dir…
…Aquell era un dia gris, bastant trist
i jo em trobava a Madrís,
tant se val, no és París…”

Aquestes són estrofes d’una cançó de Francesc Pi de la Serra publicada en un àlbum de l’any 1971 que descriu amb molta conya les vicissituds patides després d’una actuació a Madrid. Un policia –en dèiem un gris– li lliura una citació. Ho explico per mostrar que en ple franquisme i amb moltes dificultats que els organitzadors havien de salvar i sempre amb l’ai al cor fins l’últim moment, no fos cas que arribés la prohibició poc abans de començar, i vigilats per la secreta per tal que no se’ls acudís cantar una de les cançons no autoritzades –sovint amb criteris poc entenedors perquè els designis dels censors eren inescrutables–  o parlar més del compte entre cançó i cançó; en ple franquisme, dic, i en els primers anys de la transició es cantava amb assiduïtat en català a Madrid.

M’agradaria explicar-li cara a cara a José Antonio González de la Rosa, president del Partit Popular i Regidor a l’Ajuntament de Moratalaz, un paio jove, d’uns trenta i pocs anys, es veu que fins i tot amb estudis, que ha posat el crit al cel perquè sembla ser que la colla de l’alcaldessa Carmena ha programat a Moratalaz, amb motiu de les festes, un concert gratuït del grup valencià Zoo.

En González, cognom de gran actualitat al PP madrileny, ha fet unes declaracions al digital del gran, què dic gran, de l’incommensurable Eduardo Inda denunciant l’abús i el malbaratament de diner públic amb un concert d’uns esquerranosos (i chavistes molt probablement) que fan servir el nom de País Valencià per parlar de la Comunitat Valenciana. “Em pregunto quants veïns de Moratalaz consideren que la Comunitat Valenciana és un estat i quants entenen el que aquesta nit cantaran aquests senyors? –ha declarat sense manies l’interfecte– …Totes les lletres són en català. Això és una clara provocació“.

Al mateix temps que m’assabento de la magnitud de l’estupidesa del noi de Moratalaz veig desfilar per la tele una colla d’ex-ministres d’Aznar com són Francisco Álvarez Cascos, Javier Arenas, Ángel Acebes, Rodrigo Rato y Jaime Mayor Oreja declarant en el judici del cas Gürtel. Una colla d’ignorants manifestos, però no ignorants com a sinònim d’analfabets sinó ignorants perquè s’han afartat de repetir la trilogia emblemàtica “no lo sé / no me acuerdo / lo desconozco”, tan recorrent en aquest tipus de judicis.

La ignorància de González de la Rosa és de l’altra mena. Ignora el que explicava jo al principi, que durant el franquisme i la transició Raimon, Maria del Mar Bonet, Quicu Pi de la Serra, Lluís Llach, La Trinca i molts d’altres actuaven amb èxit a Madrid (jo hi era). I nosaltres, quan fèiem “Popgrama” i/o “Musical Express”, per la que ara és La 2 de TVE, convidàvem a actuar amb regularitat aquests i altres noms que cantaven en català. Perquè en l’àmbit del pop més comercial ningú a la meseta s’esquinçava la indumentària quan un cantant com Andrés do Barro, entre Juan Pardo y José Luís Perales, per entendre’ns, cantava en gallec. O Serrat arrasava a tot l’estat amb “Cançó de matinada”. Recordo un capítol de la primera o segona temporada de “Cuéntame” que volia retratar els temps del franquisme i la resistència clandestina, on es recreava un recital d’en Llach en un local parroquial del barri de ficció de San Genaro de Madrid.

Quan de mal ha fet el PP en la interrelació de les cultures de l’Estat. Quanta merda han escampat. Quanta mesquinesa… Recordo un altre dia gris a Madrís. Setembre de 1997. Homenatge multitudinari al recentment assassinat Miguel Ángel Blanco. No sé qui va enredar Raimon a participar-hi (bé, sí que ho sé però no ve al cas). Entre mig de Raphael, Los del Río i Perales, entre molts altres, surt Raimon i explica que cantarà en català –primera sonora esbroncada– la cançó “País Basc” que, informa, va ser prohibida moltes vegades durant el franquisme –esbroncada amb xiulets encara més gran que no va parar en tota la cançó i que es va refermar de forma estrepitosa en marxar Raimon de l’escenari.

Tan galdós va ser el comportament de bona part del públic que José Sacristán –que també va ser escridassat quan recitava Bertolt Brecht dient-li “comunista! comunista!”– s’adreçà a l’audiència: ”Això és un acte per la pau i la llibertat. I no sé –aleshores va aixecar molt el to– des de quin estrany sentit de la llibertat es xiula algú que canta en el seu idioma”.

D’això…, com anava allò que va dir Pedro Sánchez sobre si Espanya era anticatalana? Ah, que no ho era. Entesos.

Àngel Casas

Etiquetat , , , , ,

Espanya estima Catalunya (2)

RESUM DEL POST ANTERIOR: Impactat per la declaració d’amor a Catalunya per part de Pedro Sánchez i Guillermo Fernández Vara, i especialment per la frase “Espanya no és anticatalana”, l’autor, aquella nit, va somniar que era veritat i que, en la inauguració del Corredor Mediterrani, Mariano Rajoy es sumava a les mostres d’afecte a Catalunya demanant perdó pel comportament del PP quan l’Estatut i anunciant que la Fiscalia investigaria la trama de l’Operació Catalunya en el Ministeri de l’Interior. En acabar l’acte, Rajoy i Puigdemont van quedar per parlar del referèndum passat festes. Però el somni va continuar.

SEGONA PART

Somnio que en el viatge de tornada a Madrid del tren inaugural del Corredor del Mediterrani, que ara ja no condueix Mariano Rajoy perquè ha preferit tornar a peu, en xandall, amb aquell tarannà tan característic seu que no queda clar si corre o camina, si va o ve, m’adono que el diari El País publica un editorial, simultàniament amb El Mundo, ABC i La Razón, on demanen amb fermesa retornar al punt zero de l’Estatut de Catalunya, tornar a començar. Aconsellen als diputats de Las Cortes respectar l’Estatut tal com va sortir del parlament català, sense ni la passada de ribot que en el seu dia se’n va vantar Alfonso Guerra ni l’harmonització que pactaren a la Moncloa Artur Mas i Rodríguez Zapatero ni l’esquilada del TC. L’editorial conjunt exigeix per a Catalunya l’Estatut tal com va sortir de Miravet, intacte. De passada, l’editorial abomina de l’actitud caparruda d’Alfonso Guerra en demanar-li al Govern del Partit Popular l’aplicació de l’article 155 de la Constitució. Li ho retreuen amb paraules dures, recordant-li allò del ribot i tractant-lo d’antidemocràtic i catalanofòbic. L’article en qüestió és inequívoc i contundent en la seva comprensió del catalanisme. No sé ben bé com s’ho fan venir però l’editorial mancomunat, en un dels seus paràgrafs, recomana que “hay que volver al cava catalán porque es de justicia rendir homenaje a una de las siete maravillas de la enologia mundial, según los expertos”. No me’n ser avenir. Em pessigo per a comprovar que no estic somniant, però com que es tracta d’un pessic dins del somni ni el noto i no em desperto. Aixeco la vista del diari, miro por la finestra i veig Rajoy caminant de presseta seguit de Jorge de Moragas que fa esforços per a mantenir aquest ritme rar d’anar a peu del Presidente.

Un cop arribat a Madrid, passejo una estona en sortir de l’estació d’Atocha, fa una calor seca que esparvera, i somnio que agafo un taxi que em portarà fins al restaurant Narciso, que ho està petant, on he quedat per dinar amb Carlos Herrera i recordar els vells temps, quan els dos treballàvem a la SER i dinàvem plegats de tant en tant per riure una mica i parlar en català. Jo trobava molt divertit l’Herrera explicant anècdotes dels seus anys dels inicis radiofònics a Catalunya i de la nòvia de Mataró que tenia un pare convergent que comprava els diumenges el tortellet, abans de dinar. De tot això fa molts anys, molt abans d’aquell atemptat frustrat d’ETA amb un paquet-bomba.

Com que m’ha sentit parlar per telèfon, el taxista, en el moment de pagar, em diu:

–Perdone caballero, però me he percatado que es usted catalán.

–Pues, sí ­–li responc amb timidesa–. Por cierto, ¿cuánto le debo?

–Quite, quite usted. No me debe nada. Los catalanes lo tienen todo  pagado.

Aquesta no me l’esperava. Es tracta d’un somni ho sé, però ni en somnis m’ho puc imaginar. És que és molt fort… Després de dinar amb l’Herrera, que m’explica que a la COPE s’està produint un canvi copernicà pel que fa a Catalunya i als catalans, que ell sempre havia tingut molta sensibilitat amb Catalunya perquè formava part del seus orígens i que, com canta Raimon, qui perd una part dels seus orígens perd el carnet d’identitat, però que els bisbes ja se sap i que ara estaven tot el dia que si la Moreneta, que si la Sagrada Família, que si Sant Jordi és un sant estupend, demanem el compte que pensem pagar a mitges, a la catalana.

–¡Por Dios! No hay ni cuenta ni cuento. Les he oido hablar en catalán, una lengua que me encanta, por cierto, y los catalanes en mi casa lo tienen todo pagado, faltaria más.

–No sé… –faig jo poc convençut–. Jo sí soy catalán, però don Carlos solamente es medio catalán.

Aunque fuera cuarterón. Están invitados. ¿Hace una copita de Aromas de Montserrat?

Al vespre, al Santiago Bernabeu,  on hi he anat, somniant, somniant, per a veure la tornada de la Supercopa, quan en anunciar per megafonia les alineacions nomenen Piqué, l’estadi s’enfonsa de l’apoteòsic aplaudiment, i malgrat que han perdut per un penalti inexistent que s’ha inventat l’àrbitre a favor del Barça, l’afició madridista no ha parat de cantar, tota la nit, amb la tonada de “Guantanamera”:

Es una santa

            Shakira es una santa

            Es una saaaaanta

            Shakira es una santa”.

(CONTINUARÀ…)

Àngel Casas

Etiquetat , , , , , , ,

Espanya estima Catalunya

Vivament impactat i, fins i tot, corprès per la declaració vibrant de Pedro Sánchez durant el recent congrés del PSOE en proclamar que “Espanya estima Catalunya” i que, per tant, “Espanya no és anticatalana”, i també, imagino, emocionat i sacsejat per les paraules del president extremeny Guillermo Fernández Vara que ha dit que cal “tornar-li a Catalunya l’Estatut que va ser anul·lat pel Tribunal Constitucional“, però no tornar-li amb la idea que el facin servir de paper higiènic, no, tornar-li per a fer-lo vigent tal qual va ser aprovat en referèndum –hòstia, referèndum!– pels catalans el 2006 (després que, segons Alfonso Guerra, se li passés el ribot a fons)  perquè, continua Vara, “hem de reconèixer que tots estem ara governats en totes les Comunitats Autònomes pels estatuts que hem volgut, excepte Catalunya, que està regida per un Estatut que no ha volgut“, impactat, com dic per tanta i tant afalagadora afecció, aquesta nit passada he somniat que Espanya estimava Catalunya.

Per a ser precís voldria explicar, d’entrada, que era un somni en colors pastel i una banda sonora composta i dirigida per Jordi Savall. Intento recordar amb una mica d’ordre el que he somniat però les sensacions s’amunteguen i barregen i em fa por que se’m precipitin els esdeveniments i no sigui capaç de transmetre-les-hi amb la fidelitat necessària. Ha estat molt fort i molt intens. Emocionant, també diria.

He somniat que, en qualitat de periodista en actiu, assistia a la inauguració del Corredor del Mediterrani, però no d’aquí a vint anys, no, sinó entorn de l’1 d’octubre, passat l’estiu. El propi Rajoy presidia l’acte, al costat de Puigdemont i Junqueras, inseparables, la menuda Soraya, el gran García Albiol, el virrei Millo, Pedro Sánchez, Iceta, oh! Susana!, l’Ada Colau, el Pablo Iglesias, la Blancaneus, en Pulgarcito, els Tres Porquets, el gos Snoopy i el seu secretari Emili, i en Simbad, l’Ali-baba i en Gulliver: “Oh, benvinguts, passeu passeu, –cantaven plegats, amb les mans entrellaçades i balancejant-se al ritme de la cantarella–  de les tristors en farem fum, a casa meva és casa vostra si és que hi ha cases d’algú”.

Abans de passar al xeflis, Mariano Rajoy ha fet un discurs sense papers i de gran càrrega política. “Me gustan los catalanes porque hacen cosas –ha repetit–, pero cosas estupendas y por ello les estaremos eternamente agradecidos ”, i també ha donat aquest missatge identitari de confraternització: “Los españoles son muy catalanes y mucho españoles y verbigracia”. Més endavant ha volgut demanar perdó en referir-se a aquella campanya del PP de recollida de milions de signatures segons els organitzadors, cent mil segons la Guardia Urbana, contra l’Estatut: “Fue un gran error y es de nacidos bien españoles reconocerlo. Yo estampé en Cadiz la primera firma contra Cataluña y hoy les pido a los catalanes, humildemente, perdón. Lo siento, no volverá a suceder”. S’ha fet un silenci –no un minut, tres segons– i tots els assistents han aplaudit com un sol home o dona. Però encara faltava per arribar la notícia del dia (i, potser, de l’any). En to solemne ha anunciat que “mi Gobierno ha instado al Fiscal General a actuar contra los participantes en la denominada Operación Cataluña, del ex-ministro Fernández Díaz al Pequeño Nicolás, pasando por Eduardo Inda, Daniel de Alfonso y los policías implicados en la trama. Peti qui peti, como dicen ustedes en su bella lengua tavernácula”. S’ha sentit una remor intensa i del fons del saló ha sorgit un crit espontani: “Sé fuerte, Mariano”, que uns han atribuït a Gabriel Rufián…, i d’altres no.

A punt de marxar a conduir el primer tren del corredor, el del viatge inaugural d’Algeciras a Estambul, que romania aturat a la via 3, el president espanyol ha confraternitzat una bona estona amb la premsa catalana sota la mirada hostil de Paco Marhuenda. Com que es tractava d’un somni, m’he pogut passejar entre els convidats parant l’orella sense que ho notessin. Així he enxampat una conversa entre Alícia Sánchez Camacho i Vicky Álvarez que parlaven de muntar un restaurant (m’ha semblat sentir, però no n’estic segur). Inés Arrimadas i Jordi Cañas comentaven entre ells en català el discurs de Rajoy, valorant l’èxit de la pressió de Ciutadans –deien Ciutadans– per aconseguir que la Fiscalia entomés el cas de l’operació Catalunya. He presenciat com TV3, que donava l’acte en directe, entrevistava Garcia Albiol que confessava a la càmera que “el que més m’agrada del president Puigdemont és el seu cabell i, molt especialment, el seu pentinat. Li acabo de demanar la perruqueria on va. És a Girona però no passa res, amb l’AVE és un moment”.

Abans de marxar cap el tren, els dos presidents s’han saludat amb cordialitat.

–A propósito, Carlas, ¿qué pensais hacer con lo del referèndum?

–No te amoines, Mariano, lo dejamos para pasado fiestas. Te vienes un fin de semana al Empordán, te traes a la Soraya y nos lo miramos con tranquilidat, ¿oi que me entiendes?.

(CONTINUARÀ…)

Àngel Casas

Etiquetat , , , , , , , ,

La ganga

Mentrestant no s’encara amb profunditat, amb el consens general i d’una punyetera vegada la necessària reforma modernitzadora de l’ensenyament en aquest país i tenint les Comunitats Autònomes una certa capacitat de legislar en alguns aspectes de la matèria, observo alguns moviments, algunes decisions al respecte que, enterrades en el gruix de la informació quotidiana, potser passin desapercebudes, però que a la meva modesta manera de veure, sobretot des que he optat per la vida contemplativa, m’han cridat l’atenció. Passin i mirin.

A Cantàbria, per exemple, el govern del pintoresc president Revilla s’ha tret de la faixa un nou calendari escolar que sens dubte farà canviar els hàbits de les famílies. Divideix els períodes escolars en bimestres i no en trimestres separant-los per una setmana de festa i es carrega el paper de la Setmana Santa com a àrbitre cronològic. Caigui quan caigui –que ja se sap que la seva ubicació en el calendari és fruit de la volubilitat de la Lluna– aquesta no serà de vacances, sinó allò que se’n diu un simple pont. Això, que sembla una nimietat formal i un al·legat a favor de la laïcitat (encara que no crec que els càntabres ho hagin instituït amb aquesta intenció de fons), aplicat universalment sacsejaria els costums turístic-vacacionals  d’occident. Però en el cas que ens ocupa, el que ha sacsejat ha estat la conciliació familiar i ha fet surar el desacord de les associacions de pares i mares davant del pacte cuinat entre els sindicats de professors. “…És un calendari fet a mida dels professors –llegeixo entre una allau de queixes– que com és tradicional s’erigeixen en els portaveus i benefactors de la comunitat educativa…. Les seves vacances coincideixen amb les dels seus fills i els altres que es fotin...”

Vuit-cents vint quilòmetres al sud, el govern de Susana Díaz proposa la quasi gratuïtat de la universitat pública amb el noble fi, diu la presidenta, de “premiar l’esforç“. O sigui, sintetitzant la proposta, aquell estudiant tant de grau universitari com de màster que tregui un cinc –aprovat– o més, és clar, de la seva assignatura entre els exàmens de juny i/o setembre, la matrícula de l’any següent la hi subvencionarà la Junta en un 99 per cent. Pagarà l’1% restant perquè el govern autonòmic no té potestat per pagar el cent per cent. Tenint en compte que a Andalusia el preu de la matrícula universitària és el més barat de totes les comunitats autònomes –una tercera part, llegeixo, del que costa la matrícula a les universitats públiques catalanes– i que, aproximadament, un curs a la facultat de dret costa uns set-cents cinquanta euros, l’alumne andalús que s’esforci bé esforçat, vaja, posem que aprovi amb un cinc rasant, a partir de segon curs, haurà d’abonar només set euros i mig. I dic a partir de segon perquè el primer any de carrera caldrà pagar-lo a preu de tarifa (excepte els becats, és clar).

Cal felicitar efusivament la població universitària andalusa, noblesa obliga, per la consecució d’una ganga com aquesta. Perquè és això el que és. Premiar l’esforç, com anuncia Susana Díaz, a la meva manera de veure-ho, no és repartir gratuïtat de forma universal a tot el que aprovi, perquè el que s’aconsegueix és promocionar l’hàbit del mínim esforç i desafavorir l’aparició de professionals talentosos. Premiar l’esforç és aspirar a objectius més ambiciosos i recompensar-ho no només amb l’abonament total de la matrícula sinó amb ajuts no miserables per a la manutenció. Això ja està inventat i se’n diu beques. Simplement cal aplicar-les amb equitat i sense gasiveria. No obstant això, no puc negar que sento una sana enveja d’Andalusia i de la seva Junta que té la capacitat econòmica de prendre tan generosa decisió mentre els nostres estudiants han de lluitar als carrers el preu –el més alt de l’Estat– de les seves matrícules. I és que quan una Comunitat, o Nacionalitat històrica o semi-històrica, o el que correspongui al nomenclàtor del moment, se sap administrar, la seva ciutadania ho nota. Va de ganga en ganga i tot són flors i violes.

Àngel Casas

Etiquetat , , ,

El neguit

Entre l’aposta subliminal i patriòtica de la Terribas quan ens fa saltar del llit amb un gairebé èpic “Desperta Catalunya!” I el pessimista i descoratjador “fatal, com sempre” que deixa anar cada matí en Basté a la pregunta retòrica de “com estàs? “, una gran part de la ciutadania de Catalunya comença el dia perllongant agònicament l’estranya cerimònia de la confusió en què estem immersos des de fa massa anys.

Segur que la majoria tenim clar qui són els bons i qui són els dolents, però fins i tot els bons ho fan tant confús, ho gestionen tan malament (de vegades perquè no els queda més remei, de vegades perquè els cadàvers a l’armari els resulten una càrrega massa feixuga d’administrar, de vegades perquè son simplement ineptes, de vegades perquè si no mantinguessin el mòmio, de què cony viurien?) que s’està portant el país a un cul de sac no d’imprevisible sortida sinó de sortida inexistent, com altres vegades he intentat explicar.

Jo no sé si estem encara a temps, com argumentava fa uns dies l’editorial de La Vanguardia, enmig de crits de “botiflers!” I “¡traïdors!”, O estem irreversiblement en el punt del “alea, jacta est” i demà serà el primer dia de l’apocalipsi. Sé, només, que enmig d’aquest desgavell ara sí que cal que algú expliqui, que algú ens expliqui. Que el temps s’acaba (de fet, els divuit mesos que profetitzava Nostradamus han prescrit ) i comencen a aparèixer a prop de casa, al costat del balcó on hi ha penjada una estelada lluent, nova, com acabada de sortir del basar xinès de dos portals més enllà, alguns cartells amb el “fumetti” (el dels tebeos) mostrant un “SÍ ” ben destacat.

Se sap que aquest divendres, solemnement, el President anunciarà que el famós referèndum tindrà lloc l’1 o el 8 d’octubre –no ve d’aquí però, no havíem quedat amb les Gabrieles que el mes de setembre com a màxim?– i que haurem de respondre, aproximadament, a la pregunta de si volem una república catalana independent, però em sembla de mal gust i poc seriós, de cara als lituans –per exemple– i els escocesos –posem per cas– que ens miren  embadalits, posar el carro pel davant dels bous. Mantinguem les formes ja que hem d’actuar d’amagatotis i aprovar a corre-cuita la llei de transitorietat que ens farà lliures i sobirans si no s’arriba al referèndum acordat (que no s’hi arribarà, tant de bo m’equivoqui!).

A veure Molt Honorable President, senyor Puigdemont, entranyable Puigdi, ara és l’hora de sortir al balcó i no per fer una arenga enfervorida a favor del referèndum sí o sí de cara a la parròquia, sinó per explicar-nos la veritat d’on som i on i com anem allà a on haguem d’anar (si és que hem d’anar a algun lloc més tangible que la poètica Ítaca). Ara és l’hora d’explicar-nos què pensa fer demà –vostè i la colla pessigolla que vam votar en les últimes eleccions perquè administressin el país i ens portessin a bon port– quan, després de l’anunci de la data i la pregunta, entri el Setè de Cavalleria, sinó a sang i foc (espero) sí a cop d’ordres judicials, detencions, sancions, suspensions i joc brut que, desenganyis, no s’estaran per hòsties, que ja s’ha vist com les gasten els de l’anomenada policia patriòtica.

És hora que ens expliqui, estimat Honorable, com hem d’afrontar l’escomesa i quin és el pla B que espero que tingui amagat a la màniga (com aconsellava jo en un d’aquests modestos escrits de fa unes setmanes).

Ai, President & Co, això és un no viure. L’embolic cada cop és més gros i els dolents van que se les pelen.

Jo havia llegit als diaris que si tocaven algun Pujol, ni que fos el dels bitllets de cinc-cents a carretades cap a Andorra, si posaven un de sol a la presó, el patriarca i ex-President obriria la caixa forta dels dossiers ultra secrets i ultra comprometedors i aquí caurien tots com les fitxes de dòmino, començant pel de més amunt, ja ens entenem. Però l’hereu dels Pujol està engarjolat a Soto del Real i aquí no ha passat res. Ni dossiers, ni escàndols (excepció feta dels habituals i gens sorprenents del PP).

President, obri la boca i expliqui’s amb pèls i senyals! Els de La Llar del Pensionista de Sant Just Desvern volem saber si ens correspon defensar la Penya del Moro (un turó de Collserola que ens agafa a prop) o cal esperar a casa escoltant la ràdio, entre el desperta Catalunya i el fatal com sempre, perquè vostè ja ho té tot previst i sap com acabar d’una vegada per totes amb aquest neguit que no ens deixa viure lliures i en pau.

Però, per favor, afanyis! Que em fa l’efecte, i tant de bo també m’erri!, que “el més calent és a l’aigüera”…

Àngel Casas

Etiquetat , , , , , , ,

Sense perdó

Sovint, a la xarxa, ja passen aquestes coses. L’obsessió per explicar el que sigui abans que ningú farceix internet de gairebé noticies gairebé verídiques, quan no de falsedats que no tenen la mínima contrastació, executa a celebritats completament vives i substitueix la presumpció d’innocència per la més espectacular i cridanera presumpció de culpabilitat. Això quan no menteix directament, emparant-se o no en l’anonimat, o calúmnia o difama. La qual cosa no treu que la xarxa funcioni. Que desemmascari, que denunciï, que descorri cortines que la correcció política o els interessos dels grans lobbies mantenien corregudes.

Sovint a la xarxa passa també tot el contrari. Que certa informació es torna recurrent i treu el cap de tant en tant. És informació vella, encara que impactant. Per això, quan reapareix sorprèn als que la desconeixien i la viralitzen altre cop.

M’ha passat a mi aquests dies quan per Facebook m’ha entrat la notícia que Jean Louis Trintignant, veterà i un dels grans actors de l’escena francesa, es negava a actuar al festival d’Avinyó d’aquest estiu per no coincidir, en un escenari pròxim, amb el cantant Bertrand Cantat que el 2003 va assassinar la seva filla Marie Trintignant, que va morir a Neuilly dos dies després que el seu amant li clavés una mortal pallissa amb nombrosos cops al cap que van precipitar l’hemorràgia fatal. Coneixia la història d’aquest assassinat, però no la notícia del comportament digne de Trintignant en negar-se a actuar en el mateix marc que l’assassí de la seva filla. Notícia que, tot i que he llegit avui, es refereix a l’estiu de 2011. Disculpin, li pot passar a qualsevol.

(Vaig conèixer i entrevistar Trintignant a TV3, als anys vuitanta, després d’haver-lo seguit en pel·lícules emblemàtiques dels grans moments del cinema franco-italià com “… Et Dieu crea la femme” amb Brigitte Bardot, “Il sorpasso” amb Vittorio Gassman , “Un homme et uneix femme”, “Ma nuit chez Maud”, “Z”, “Il conformista”, etcètera. Era un home amable, ponderat, sobri, amb una llacuna cultural que em va sorprendre: ignorava, em va dir, que a Barcelona es parlés una altra llengua que no fos espanyol quan li vam explicar que el programa es feia en català.)

Em vaig commoure en llegir les seves paraules amb què va justificar la seva absència del festival teatral on anava a interpretar el muntatge “Tres poetes llibertaris del segle XX”. “El que aquest home ha fet és matar una dona. I ha complert amb menys de quatre anys de presó … potser resulti impúdic parlar sobre els meus sentiments però vaig a dir una cosa terrible; es va comportar com una merda i és el tipus que més detesto al món “.

Sense embuts. Sense subtileses mitjanceres. Sense perdó.

En el judici es va demostrar que el músic, que després del seu pas per la presó va reprendre la seva carrera, colpejava regularment Marie, i altres amants de l’homicida van explicar haver patit cops i vexacions.

M’ha vingut a la memòria, arran d’aquest fet, la carta que va publicar Silvia Gómez Ríos a propòsit de l’entrevista que Évole li va fer a l’etarra Iñaki Recarte, que el 1992 va assassinar els seus pares, i l’he buscat a internet perquè també em va remoure les entranyes i em va deixar aquest amarg sabor del pitjor de la condició humana, quan el fanatisme irracional ens porta a executar l’irreversible. I quan creient-nos això que el temps tot ho oblida, tot ho esborra, ho refredem gairebé tot amb aquest rictus professional i donem corda a assassins que es vesteixen amb expressió una mica compungida.

“… S’atreveix a dir que es penedeix, que ens demana perdó. A qui? Com? ¿Així, per televisió? No, perdonin, però no … A mi, aquest tipus mai ha intentat demanar-me perdó. I jo em pregunto: si algun dia ho intentés, com seria? “Hola, Silvia. Mira, volia demanar-te perdó per haver matat als teus pares en el millor de les seves vides i per haver-vos deixat al teu germà i a tu indefensos davant la vida. I no només durant els 20 anys que jo vaig passar a la presó, no, sinó per a tota la vostra existència “. És clar, vist així, la veritat que és una mica complicat això de demanar perdó. És més fàcil escriure un llibre i que et portin per les televisions com si d’un heroi es tractés … Doncs mira, et vaig a explicar una cosa. Poc després de que matessis els meus pares, un periodista em va preguntar si demanaria la pena de mort per a vosaltres. Suposo que, essent gairebé una nena i amb el patiment tan insuportable que estàvem vivint, esperava que li contestés que si. I no va ser així. Li vaig dir que només desitjava que et podrissis a la presó recordant els meus pares durant cada un dels dies que visquessis… Seràs un ex etarra, però sempre seràs un assassí. I tot i així, jo no et desitjo cap mal. Espero que visquis tot el que puguis en companyia dels teus éssers estimats. Tu, Iñaki, que pots gaudir d’aquesta segona oportunitat que, com bé dius, t’ha donat la vida. Però, si us plau, només et demano que ens evitis l’haver de veure’t i sentir-te més, doncs fa molt de mal. Si a mi em  vas condemnar a fer-ho en el silenci de casa meva, fes-ho tu en el silenci de la teva…”

Sense embuts. Sense subtileses mitjanceres. Sense perdó.

Àngel Casas


 

Etiquetat , , , ,

La gran xiulada de cada any

No noto jo una gran expectació, un neguit, una ansietat triomfadora de cara a la final de dissabte de la Copa del Rei  en la que el Barça s’enfronta a l’Alavés a l’estadi Vicente Calderón de Madrid. En altres ocasions, els dies anteriors d’una final entre el Barça i un equip basc, especialment l’Atleti, es notava el run-run de la imparable xiulada al Rei i al seu himne, la sigil·losa remor de plegar estelades per camuflar-les per entrar-les a l’estadi, la fabricació extraordinària de xiulets i, sobre tot, el clamor preventiu cavernari que denunciava el perill de la insubmissió antiborbónica, l’escarni a la Marxa Reial (coneguda popular i afectuosament com “xunga-xunga”) i l’amenaça de sancions a tort i a dret i/o la proposta comminatòria de suspendre el matx.

Jo no sé si vostès, en el seu entorn, detecten algun dels indicis clàssics que he descrit, però jo no. I confesso que ho enyoro. No perquè sigui partidari de xiular res ni ningú, ans el contrari, jo no ho faria mai i més aviat em molesta el soroll barroer de les xiulades multitudinàries però confesso que em diverteix tota la burda polèmica que es munta al seu entorn, les ràncies arengues dels hiperventilats de sempre i l’emprenyada de la caspa hispànica. I mira que seria senzill resoldre aquesta mena de dia de la marmota del futbol espanyol. Se li canvia el nom de Copa del Rei per Copa de la Lliga i li estalvies al pobre Felipe un mal tràngol. O Copa de la República, i de passada t’has tret del damunt la monarquia i… bon vent i barca nova, que es diu quan es vol anar per feina.

Però enguany no hi ha ambient. No sé si es degut a que circumscriure la temporada a un triomf possible –possible però de cap manera assegurat–  a la Copa als culers els sembla una torna de poc nivell havent tingut la lliga a tocar i havent desvariat impròpiament a Paris i a Torí, destrempament que contrasta, per exemple amb l’alegria incommensurable que va fer palesa el Madrid de Mourinho quan la va guanyar aquell any que se li va escorre de les mans a Sergio Ramos, desbordat per la il·lusió i l’eufòria, i va anar per terra, abonyegada per l’atropellament de l’autobús que passejava l’equip per la ciutat-

Probablement l’errònia temporada de l’equip, amb caríssimes equivocacions en els fitxatges, una directiva a la deriva i un entrenador que des de fa temps va donant indicis de voler deixar el convent, ha fet efecte en la moral de l’afició. Han passat els anys i ens hem acostumat tan malament que ni la remuntada del PSG ni la victòria rotunda a territori comanxe, que en els anys de les penúries ens haurien deixat contents i resignats, avui en dia serveixen de consol.

Tampoc la condemna a presó de Messi –recordem la vicissitud de la Pantoja– ajuda a pujar la moral. I la neurastènia del govern del PP parlant a tothora de cop d’estat i dient que ara sí que sí, que Rajoy es llevarà de la migdiada i actuarà per terra, mar i, si cal, per aire –tot i els dubtes que genera la inacció de l’home de la mandra infinita– no produeix un clima propici a l’eufòria, per molt que vulgui Joan Tardà encomanar moral a la tropa.

En fi, que més que una final, el partit de dissabte és un Alavés-Barça. I, abocats al pessimisme, igual hi ha pocs xiulets i poques estelades. I poques reaccions enfurismades.

Tanta indiferència, acostumats al sarau, no ho suportaríem.

Àngel Casas

Etiquetat , , , , , , , , , ,

La ràbia

Si se’m permet la gosadia, diria jo que la ràbia ha estat darrera les primàries del PSOE d’ahir. No sé, perquè no ho tinc gens clar, ni tinc el suficient coneixement de la situació ni del personatge i, per altra banda, tampoc no m’adorna l’envejable virtut de la inconsciència del tertulià d’ofici, dic que no sé si Pedro Sánchez és la persona que podrà recosir les costures i tornarà el PSOE al recte camí de l’esquerra triomfant, si els crits d’unitat, unitat, serviran per alguna cosa efectiva (que dos no s’uneixen si un noi vol), si el tanoca “sí és sí” va més enllà que la picada d’ullet al “no es no”, ni si Pedro Sánchez és només el Joan-el-Baptista que ve a preparar l’arribada del Messies de l’esquerra. No ho sé i no tinc elements ni esma d’esbrinar-ho. Sé, només, perquè ho pot notar tothom amb quatre dits de front, que el triomf espectacular i arrabassador del nou secretari general és fruit de la ràbia acumulada per la militància després del cabreig de la jugada de la gestora per fotre’l fora i l’obligada comunió amb indigestes rodes de molí quan l’abstenció en la investidura de Rajoy. La ràbia de les urnes els hi ha explotat a la cara a la rància Susana, al parc juràssic del partit, als senyors de les portes giratòries, als barons regionals, al País cebrianista, a la caverna de la comunicació madrilenya, als oportunistes Antonio Hernando y César Luena i a la plana major del PP (i també al Garcia Albiol, que es plana menor però que li encanta fotre-hi cullerada).
Ha triomfat la ràbia popular, un exercici d’higiene.

Però la ràbia mal continguda també va ser present en el rostre, els gests i las paraules de Susana Díaz quan va haver de sortir i, consumida per la ràbia, va oferir el trist espectacle del mal de panxa infinit, de la manca de noblesa en obviar el nom de l’odiat i menystingut Pedro Sánchez, i explicant –fent encara més palès el fiasco– que a ella l’havien votat el 64% a Andalusia (només el 64% al seu feu? Ai que li perilla el sultanat i la pobra no se n’adona…)

Ara bé, l’apoteosi de la ràbia més rabiosa (en la versió de treure foc pels queixals, que es diu, i bilis per la boca) la trobem  a l’editorial de El País d’avui, una vergonya del periodisme de part, una evidència d’haver perdut els papers definitivament, una sentència d’autocondemna.

En tota aquet aquelarre de la ràbia i l’odi tribal d’aquesta Espanya caïnita que continua sense trobar la porta de sortida del laberint on s’ha ficat, cal remarcar la ràbia patètica i còmica al mateix temps de l’inesgotable Rajoy, el que ahir va córrer per felicitar el triomf del Madrid a la lliga –el primer és el primer– i no ha deixat clar sinó va tenir un detall d’educació –segur que deu haver anat a col·legi de pagament– amb el seu odiat Sánchez per no molestar –així ha tingut els pebrots de dir-ho en roda de premsa– o per problemes d’agenda (!). Remarcant, això sempre, que no espera canvis en la correlació de forces (canvis, Rajoy?, què són canvis?) i que el que cal és mantenir la unitat d’Espanya (allò que Franco li recomanava al Rei agafant-li la mà en el llindar de la mort)

Si més no –perquè ja veurem què passa els dies que vindran– el terrabastall d’ahir en el PSOE ha servit perquè ensenyessin el llautó una bona colla de dropos i el tàndem Farreras-Pastor esdevinguessin els reis del mambo. Quina ràbia, no?

 Àngel Casas

Etiquetat , , , , , ,