Tag Archives: Rajoy

El sueño de una noche de casi verano

Sin que sirva de precedente (o quizás sí) y aprovechando el cierre de temporada de este blog, he reunido en un solo post las tres partes de que constaba el titulado “Espanya estima Catalunya” (“España quiere a Cataluña”) esta vez traducidas al español para complacer diversas peticiones de más allá del Ebro (y algunas de más acá, por supuesto).

ESPAÑA QUIERE A CATALUÑA

PRIMERA PARTE: EL PLANTEAMIENTO

Vivamente impactado e, incluso, fascinado por la declaración vibrante de Pedro Sánchez durante el reciente congreso del PSOE al proclamar que “España quiere a Cataluña” y que, por tanto, “España no es anticatalana“, y también, imagino, emocionado y estremecido por las palabras del presidente extremeño Guillermo Fernández Vara que ha dicho que hay que “devolverle a Cataluña el Estatuto que fue anulado por el Tribunal Constitucional“, pero no devolvérselo con la idea de que lo usen como papel higiénico , no, devolvérselo para ponerlo en vigor tal cual fue aprobado en referéndum –hostia, referéndum!– por los catalanes en 2006 (después de que, según Alfonso Guerra, se le pasara el cepillo a fondo) porque, continúa Vara, “debemos reconocer que todos estamos ahora gobernados en todas las Comunidades Autónomas por los estatutos que hemos querido, excepto Cataluña, que está regida por un Estatuto que no ha querido“, impactado, como digo por tanta y tan halagadora afección, esta noche pasada he soñado que España quería a Cataluña.

Para ser preciso quisiera explicar, de entrada, que se trata de un sueño en colores pastel y con una banda sonora compuesta y dirigida por Jordi Savall. Intento recordar con un poco de orden lo que he soñado pero las sensaciones se agolpan y confunden y me da miedo que se me precipiten los acontecimientos y no sea capaz de transmitirlas con la fidelidad necesaria. Ha sido todo muy intenso. Emocionante, también diría.

He soñado que, en calidad de periodista en activo, asistía a la inauguración del Corredor del Mediterráneo, pero no dentro de veinte años, no, sino en torno al 1 de octubre, tras el verano. El propio Rajoy presidía el acto, junto a Puigdemont y Junqueras, inseparables, la menuda Soraya, el gran García Albiol, el virrey Millo, Pedro Sánchez, Iceta,¡oh, Susana!, Ada Colau, Pablo Iglesias, Blancanieves, Pulgarcito, los tres cerditos, el perro Snoopy y su secretario Emilio, y Simbad, Ali-baba y Gulliver: “Oh, bienvenidos, pasad, pasad, –cantaban juntos, con las manos entrelazadas y balanceándose al ritmo de la cantinela– de las tristezas haremos humo, que mi casa es vuestra casa si es que hay casas de alguien “. Antes de pasar a la cuchipanda, Mariano Rajoy ha pronunciado un discurso sin papeles y de gran carga política. “Me gustan los catalanes porque Hacen cosas –ha repetido–, pero cosas estupendas y por ello les estaremos eternamente agradecidos“, y también ha trasmitido este mensaje identitario de confraternización: “Los españoles son muy catalanes y mucho españoles y… verbigracia“. Más adelante ha pedido perdón por aquella campaña del PP de recogida de millones de firmas según los organizadores, cien mil según la Guardia Urbana, contra el Estatut: “Fue un gran error y es de nacidos bien españoles reconocerlo. Yo estampé en Cádiz la primera firma contra Cataluña y hoy les pido a los catalanes, humildemente, perdón. Lo siento, no volverá a suceder “. Se ha hecho un silencio –no un minuto, tres segundos– y todos los asistentes han aplaudido como un solo hombre o mujer. Pero aún faltaba por llegar la noticia del día (y, quizás, del año). En tono solemne ha anunciado que “mi Gobierno ha instada al Fiscal General a actuar contra los participantes en la denominada Operación Cataluña, del ex-ministro Fernández Díaz al Pequeño Nicolás, pasando por Eduardo Inda, Daniel de Alfonso y los policías Implicados en la trama. Peti quien peti, como dicen ustedes en su hermosa lengua tavernácula “. Un intenso susurro ha recorrido la estancia y del fondo del salón ha surgido un grito espontáneo: “Sé fuerte, Mariano“, que unos han atribuido a Gabriel Rufián…, y otros no.

A punto de marcharse para conducir ilusionado el tren del Corredor, el del viaje inaugural de Algeciras a Estambul, que permanecía detenido en la vía 3, el presidente español ha confraternizado un buen rato con la prensa catalana bajo la mirada hostil de Paco Marhuenda. Como se trataba de un sueño, me he podido pasear entre los invitados desplegando la antena sin que lo notaran. Así he pillado una conversación entre Alicia Sánchez Camacho y Vicky Álvarez que hablaban de montar un restaurante (me ha parecido oír, pero no estoy seguro). Inés Arrimadas y Jordi Cañas comentaban en catalán el discurso de Rajoy, valorando el éxito de la presión de Ciudadanos –decían Ciutadans– para conseguir que la Fiscalía asumiera el caso de la operación Cataluña. He presenciado como TV3, que daba el acto en directo, entrevistaba a Garcia Albiol quien confesaba ante las cámaras que “lo que más me gusta del President Puigdemont es su cabello y, muy especialmente, su peinado. Le acabo de preguntar por su peluquería. Está en Gerona pero no pasa nada, con el AVE es un momento”.

Antes de partir hacia el tren, los dos presidentes se han saludado con cordialidad.

–A propósito, Carlas, ¿qué pensáis hacer con lo del referéndum?

–No te preocupes, Mariano, vamos a dejarlo para pasado fiestas. Te vienes un fin de semana al Empordán, te traes a la Soraya y nos lo miramos con tranquilidat, ¿oi que me entiendes?

 

SEGUNDA PARTE: EL NUDO

Sueño que, en el viaje de vuelta a Madrid del tren inaugural del Corredor del Mediterráneo, que ahora ya no conduce Mariano Rajoy porque ha preferido volver a pie, en chándal, con ese balanceo tan característico suyo que no queda claro si corre o camina, si va o viene, me doy cuenta que el diario el País publica un editorial, simultáneamente con el Mundo, ABC y la Razón, donde piden con firmeza retornar al punto cero del Estatuto de Cataluña, volver a empezar. Demandan a los diputados de Las Cortes respetar el Estatuto tal como salió del parlamento catalán, sin ni la pasada de cepillo del que en su día se jactó Alfonso Guerra ni la armonización que pactaron en la Moncloa Artur Mas y Rodríguez Zapatero ni el afeitado definitivo del TC. El editorial conjunto exige para Cataluña el Estatuto tal como salió de Miravet, intacto. De paso, el editorial abomina de la actitud cabezona de Alfonso Guerra al pedirle al Gobierno del PP la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Se lo echan en cara con palabras duras, recordándole lo del cepillo y tratándole de antidemocrático y catalanofóbico. El artículo en cuestión es inequívoco y contundente en su comprensión del catalanismo. No sé muy bien cómo se las arreglan, pero el editorial mancomunado, en uno de sus párrafos, recomienda que “hay que volver al cava catalán, porque es de justicia rendir homenaje a una de las siete maravillas de la enología mundial, según los expertos“. No me lo puedo creer. Me pellizco para comprobar que no estoy soñando, pero como se trata de un pellizco dentro del sueño ni lo noto y no me despierto. Levanto la vista del periódico, miro por la ventana y veo a Rajoy caminando deprisita seguido de Jorge de Moragas que se esfuerza por mantener este ritmo raro que le imprime el Presidente a sus andares.

Una vez llegados a Madrid, paseo un rato tras salir de la estación de Atocha, hace un calor seco sificante, y sueño que cojo un taxi que me llevará hasta el restaurante Narciso, que lo está petando, donde he quedado para comer con Carlos Herrera y recordar los viejos tiempos, cuando los dos trabajábamos en la SER y comíamos juntos de vez en cuando para reír un poco y hablar en catalán. Yo encontraba muy divertido a Herrera contando anécdotas de sus inicios radiofónicos en Cataluña y de su novia de Mataró de padre convergente que compraba los domingos el tortell, antes del almuerzo. De todo esto hace muchos años, mucho antes de aquel atentado frustrado que intentó ETA con un paquete-bomba.

Como me ha oído hablar por teléfono, el taxista, en el momento de pagar, me dice:

–Perdone caballero, pero me he percatado de que es usted catalán.

–Pues, sí –le respondo con timidez–. Por cierto, ¿qué le debo?

–Quite, quite usted. No me debe nada. Los catalanes lo tienen todo pagado.

Esta no me la esperaba. Se trata de un sueño lo sé, pero ni en sueños me lo puedo imaginar. Es que es muy fuerte… Después de comer con Herrera, que me cuenta que en la COPE se está produciendo un cambio copernicano respecto a Cataluña y a los catalanes, que él siempre había tenido mucha sensibilidad con Cataluña porque formaba parte de sus orígenes y que, como canta Raimon, quien pierde una parte de sus orígenes pierde el carné de identidad, pero que los obispos ya se sabe y que ahora estaban todo el día que si la Moreneta, que si la Sagrada Familia, que si San Jordi es un santo estupendo, pedimos la cuenta que pensamos pagar a medias, a la catalana.

–¡Por Dios! No hay ni cuenta ni cuento. Les he oído hablar en catalán, una lengua que me encanta, por cierto, y los catalanes en mí casa lo tienen todo pagado, faltaría más.

–No sé… –le respondo poco convencido–. Yo sí soy catalán, pero don Carlos solamente es medio catalán.

–Aunque fuera cuarterón. Están invitados. ¿Hace una copita de Aromas de Montserrat?

Por la noche, en el Santiago Bernabeu, donde he ido, soñando, soñando, para ver el partido de vuelta de la Supercopa, cuando al anunciar por megafonía las alineaciones nombran a Piqué, el estadio se viene abajo entre apoteósicos aplausos, y aunque han perdido por un penalti inexistente que se ha inventado el árbitro a favor del Barça, la afición madridista no ha dejado de cantar, toda la noche, con la tonada de “Guantanamera”:

Es una santa

Shakira es una santa

Es una saaaaanta

Shakira es una santa “.

 

TERCERA Y ÚLTIMA PARTE: EL DESENLACE

Al día siguiente, a pesar de las críticas a la actuación arbitral y la denuncia de que el penalti que dio la victoria al equipo catalán no existía, compruebo que tanto As como Marca se rinden definitivamente a la calidad de Messi. “Messi le ha pasado dos pueblos a Ronaldo“, escribe Julián Ruiz por primera vez en sus crónicas. El sueño de esta extraña noche casi de verano continúa; mientras desayuno un pan con tomate con salchichón de Vic en un bar de la Plaza Mayor y una relaxing cup of café con leche, en la tele del fondo tienen puesta la tertulia política de Susanna Griso. Junto al ubicuo Marhuenda están los de la joven generación del pensamiento catalanista: Marta Lasalas, Toni Aira, Jaume Barberà. Hablan del caso Sigena y la opinión del director de La Razón se muestra demoledora: “Santa Rita, Rita, Rita, lo que se da no se quita“. Le echa en cara a la Conselleria de Cultura de la Generalitat haberse acojonado y resignado a devolver lo que exigían desde Aragón. ¡Alucino en cinemascope y technicolor!. “Es que yo soy catalán –remacha Marhuenda– y estas muestras de debilidad me duelen“.

–¿Cómo lo ve? ¿Qué piensa de todo esto?

Nos habíamos citado en el AVE, de regreso de Madrid, para hacerle una entrevista. Insisto en explicar que los muchos recuerdos que tengo del sueño se me agolpan y entremezclan y no puedo poner la mano en el fuego por si habíamos realmente convenido una cita o casualmente hemos coincidido en los asientos. Pido disculpas si no soy lo preciso que desearía, pero se trata de un sueño. Carles Puigdemont me miró con esa expresión tan suya, tan característica.

–Y usted, Casas, ¿qué es lo que piensa?

–Lo que yo piense –respondí con respeto y señorío– no tiene ninguna importancia. Yo no soy presidente de nada, President.

–Usted tiene una edad, ha vivido. Me interesa su punto de vista.

–De acuerdo.

Y entonces le solté todo lo que pensaba, sin dejarme nada en el tintero. Con concisión, con educación, con sinceridad.

–Es una forma de verlo y, probablemente, tiene razón. Pero denos su confianza Casas. En el momento preciso sabremos estar a la altura. Cataluña siempre se ha salido con la suya.

-Hombre, President, siempre, siempre…, que usted es muy joven …

–Y si no, como dijo Companys, volveremos a sufrir, volveremos a luchar volveremos a …

–¡Vencer! –le dije, adelantándome, para demostrar que yo también consultaba a menudo Wikipedia.

De momento hemos conseguido que España nos quiera…

–Sí.

De forma distendida fuimos hablando de todo y de todos. De los acordes de “Let it be” –ahí estuvimos en desacuerdo–, de como él y Junqueras supieron zafarse de la acometida del incisivo y demoledor Vicens Sanchís, una trampa de entrevista, pobres, del peinado de la Rahola…

–A propósito –le dije–, finalmente le dio la dirección de su peluquero a Xavier (Garía Albiol), ¿no?

–Hombre, sí y no. Porque a mí quien en realidad me corta el pelo es mi mujer.

–Pero, ¿qué me dice, President?

-Sí, sí, es que cuando nos casamos en Rumania por el rito ortodoxo, en su ciudad, Iasi, me di cuenta de que todos los hombres llevan este peinado y pensamos que sería un recuerdo permanente de sus orígenes si yo me peinaba como ellos. La Mars es muy rumana .. Y muy catalana, claro.

–¿Así, President, que la dirección que le dio a Xavier (García Albiol)…?

-Huy, lo envié a un callejón enrevesado del Call de Girona, en el que no existe ninguna peluquería sino una sede de la CUP. Fue una broma. Es que en el Parlament nos hacemos muchas bromas… Yo me lo imagino entrando en el local y diciendo “Vengo de parte del President para que me corten…”, ¡no le dejarán ni terminar la frase!

–¡Sí que es de la broma usted, President!

–Mucho, mucho.

–Pero ahora deberíamos hablar seriamente, por favor. Míreme a los ojos… Con la mano en el corazón, contésteme con sinceridad. Piénselo bien antes de responder. President: ¿cree que habrá referéndum?

Carles Puigdemont, de golpe, cambió totalmente la expresión. Se puso la mano izquierda sobre la barbilla y la boca, me miró fijamente y… ¡Mierda! Me desperté.

Àngel Casas

Etiquetat , , , , , , , , ,

Espanya estima Catalunya

Vivament impactat i, fins i tot, corprès per la declaració vibrant de Pedro Sánchez durant el recent congrés del PSOE en proclamar que “Espanya estima Catalunya” i que, per tant, “Espanya no és anticatalana”, i també, imagino, emocionat i sacsejat per les paraules del president extremeny Guillermo Fernández Vara que ha dit que cal “tornar-li a Catalunya l’Estatut que va ser anul·lat pel Tribunal Constitucional“, però no tornar-li amb la idea que el facin servir de paper higiènic, no, tornar-li per a fer-lo vigent tal qual va ser aprovat en referèndum –hòstia, referèndum!– pels catalans el 2006 (després que, segons Alfonso Guerra, se li passés el ribot a fons)  perquè, continua Vara, “hem de reconèixer que tots estem ara governats en totes les Comunitats Autònomes pels estatuts que hem volgut, excepte Catalunya, que està regida per un Estatut que no ha volgut“, impactat, com dic per tanta i tant afalagadora afecció, aquesta nit passada he somniat que Espanya estimava Catalunya.

Per a ser precís voldria explicar, d’entrada, que era un somni en colors pastel i una banda sonora composta i dirigida per Jordi Savall. Intento recordar amb una mica d’ordre el que he somniat però les sensacions s’amunteguen i barregen i em fa por que se’m precipitin els esdeveniments i no sigui capaç de transmetre-les-hi amb la fidelitat necessària. Ha estat molt fort i molt intens. Emocionant, també diria.

He somniat que, en qualitat de periodista en actiu, assistia a la inauguració del Corredor del Mediterrani, però no d’aquí a vint anys, no, sinó entorn de l’1 d’octubre, passat l’estiu. El propi Rajoy presidia l’acte, al costat de Puigdemont i Junqueras, inseparables, la menuda Soraya, el gran García Albiol, el virrei Millo, Pedro Sánchez, Iceta, oh! Susana!, l’Ada Colau, el Pablo Iglesias, la Blancaneus, en Pulgarcito, els Tres Porquets, el gos Snoopy i el seu secretari Emili, i en Simbad, l’Ali-baba i en Gulliver: “Oh, benvinguts, passeu passeu, –cantaven plegats, amb les mans entrellaçades i balancejant-se al ritme de la cantarella–  de les tristors en farem fum, a casa meva és casa vostra si és que hi ha cases d’algú”.

Abans de passar al xeflis, Mariano Rajoy ha fet un discurs sense papers i de gran càrrega política. “Me gustan los catalanes porque hacen cosas –ha repetit–, pero cosas estupendas y por ello les estaremos eternamente agradecidos ”, i també ha donat aquest missatge identitari de confraternització: “Los españoles son muy catalanes y mucho españoles y verbigracia”. Més endavant ha volgut demanar perdó en referir-se a aquella campanya del PP de recollida de milions de signatures segons els organitzadors, cent mil segons la Guardia Urbana, contra l’Estatut: “Fue un gran error y es de nacidos bien españoles reconocerlo. Yo estampé en Cadiz la primera firma contra Cataluña y hoy les pido a los catalanes, humildemente, perdón. Lo siento, no volverá a suceder”. S’ha fet un silenci –no un minut, tres segons– i tots els assistents han aplaudit com un sol home o dona. Però encara faltava per arribar la notícia del dia (i, potser, de l’any). En to solemne ha anunciat que “mi Gobierno ha instado al Fiscal General a actuar contra los participantes en la denominada Operación Cataluña, del ex-ministro Fernández Díaz al Pequeño Nicolás, pasando por Eduardo Inda, Daniel de Alfonso y los policías implicados en la trama. Peti qui peti, como dicen ustedes en su bella lengua tavernácula”. S’ha sentit una remor intensa i del fons del saló ha sorgit un crit espontani: “Sé fuerte, Mariano”, que uns han atribuït a Gabriel Rufián…, i d’altres no.

A punt de marxar a conduir el primer tren del corredor, el del viatge inaugural d’Algeciras a Estambul, que romania aturat a la via 3, el president espanyol ha confraternitzat una bona estona amb la premsa catalana sota la mirada hostil de Paco Marhuenda. Com que es tractava d’un somni, m’he pogut passejar entre els convidats parant l’orella sense que ho notessin. Així he enxampat una conversa entre Alícia Sánchez Camacho i Vicky Álvarez que parlaven de muntar un restaurant (m’ha semblat sentir, però no n’estic segur). Inés Arrimadas i Jordi Cañas comentaven entre ells en català el discurs de Rajoy, valorant l’èxit de la pressió de Ciutadans –deien Ciutadans– per aconseguir que la Fiscalia entomés el cas de l’operació Catalunya. He presenciat com TV3, que donava l’acte en directe, entrevistava Garcia Albiol que confessava a la càmera que “el que més m’agrada del president Puigdemont és el seu cabell i, molt especialment, el seu pentinat. Li acabo de demanar la perruqueria on va. És a Girona però no passa res, amb l’AVE és un moment”.

Abans de marxar cap el tren, els dos presidents s’han saludat amb cordialitat.

–A propósito, Carlas, ¿qué pensais hacer con lo del referèndum?

–No te amoines, Mariano, lo dejamos para pasado fiestas. Te vienes un fin de semana al Empordán, te traes a la Soraya y nos lo miramos con tranquilidat, ¿oi que me entiendes?.

(CONTINUARÀ…)

Àngel Casas

Etiquetat , , , , , , , ,

La gran xiulada de cada any

No noto jo una gran expectació, un neguit, una ansietat triomfadora de cara a la final de dissabte de la Copa del Rei  en la que el Barça s’enfronta a l’Alavés a l’estadi Vicente Calderón de Madrid. En altres ocasions, els dies anteriors d’una final entre el Barça i un equip basc, especialment l’Atleti, es notava el run-run de la imparable xiulada al Rei i al seu himne, la sigil·losa remor de plegar estelades per camuflar-les per entrar-les a l’estadi, la fabricació extraordinària de xiulets i, sobre tot, el clamor preventiu cavernari que denunciava el perill de la insubmissió antiborbónica, l’escarni a la Marxa Reial (coneguda popular i afectuosament com “xunga-xunga”) i l’amenaça de sancions a tort i a dret i/o la proposta comminatòria de suspendre el matx.

Jo no sé si vostès, en el seu entorn, detecten algun dels indicis clàssics que he descrit, però jo no. I confesso que ho enyoro. No perquè sigui partidari de xiular res ni ningú, ans el contrari, jo no ho faria mai i més aviat em molesta el soroll barroer de les xiulades multitudinàries però confesso que em diverteix tota la burda polèmica que es munta al seu entorn, les ràncies arengues dels hiperventilats de sempre i l’emprenyada de la caspa hispànica. I mira que seria senzill resoldre aquesta mena de dia de la marmota del futbol espanyol. Se li canvia el nom de Copa del Rei per Copa de la Lliga i li estalvies al pobre Felipe un mal tràngol. O Copa de la República, i de passada t’has tret del damunt la monarquia i… bon vent i barca nova, que es diu quan es vol anar per feina.

Però enguany no hi ha ambient. No sé si es degut a que circumscriure la temporada a un triomf possible –possible però de cap manera assegurat–  a la Copa als culers els sembla una torna de poc nivell havent tingut la lliga a tocar i havent desvariat impròpiament a Paris i a Torí, destrempament que contrasta, per exemple amb l’alegria incommensurable que va fer palesa el Madrid de Mourinho quan la va guanyar aquell any que se li va escorre de les mans a Sergio Ramos, desbordat per la il·lusió i l’eufòria, i va anar per terra, abonyegada per l’atropellament de l’autobús que passejava l’equip per la ciutat-

Probablement l’errònia temporada de l’equip, amb caríssimes equivocacions en els fitxatges, una directiva a la deriva i un entrenador que des de fa temps va donant indicis de voler deixar el convent, ha fet efecte en la moral de l’afició. Han passat els anys i ens hem acostumat tan malament que ni la remuntada del PSG ni la victòria rotunda a territori comanxe, que en els anys de les penúries ens haurien deixat contents i resignats, avui en dia serveixen de consol.

Tampoc la condemna a presó de Messi –recordem la vicissitud de la Pantoja– ajuda a pujar la moral. I la neurastènia del govern del PP parlant a tothora de cop d’estat i dient que ara sí que sí, que Rajoy es llevarà de la migdiada i actuarà per terra, mar i, si cal, per aire –tot i els dubtes que genera la inacció de l’home de la mandra infinita– no produeix un clima propici a l’eufòria, per molt que vulgui Joan Tardà encomanar moral a la tropa.

En fi, que més que una final, el partit de dissabte és un Alavés-Barça. I, abocats al pessimisme, igual hi ha pocs xiulets i poques estelades. I poques reaccions enfurismades.

Tanta indiferència, acostumats al sarau, no ho suportaríem.

Àngel Casas

Etiquetat , , , , , , , , , ,

La ràbia

Si se’m permet la gosadia, diria jo que la ràbia ha estat darrera les primàries del PSOE d’ahir. No sé, perquè no ho tinc gens clar, ni tinc el suficient coneixement de la situació ni del personatge i, per altra banda, tampoc no m’adorna l’envejable virtut de la inconsciència del tertulià d’ofici, dic que no sé si Pedro Sánchez és la persona que podrà recosir les costures i tornarà el PSOE al recte camí de l’esquerra triomfant, si els crits d’unitat, unitat, serviran per alguna cosa efectiva (que dos no s’uneixen si un noi vol), si el tanoca “sí és sí” va més enllà que la picada d’ullet al “no es no”, ni si Pedro Sánchez és només el Joan-el-Baptista que ve a preparar l’arribada del Messies de l’esquerra. No ho sé i no tinc elements ni esma d’esbrinar-ho. Sé, només, perquè ho pot notar tothom amb quatre dits de front, que el triomf espectacular i arrabassador del nou secretari general és fruit de la ràbia acumulada per la militància després del cabreig de la jugada de la gestora per fotre’l fora i l’obligada comunió amb indigestes rodes de molí quan l’abstenció en la investidura de Rajoy. La ràbia de les urnes els hi ha explotat a la cara a la rància Susana, al parc juràssic del partit, als senyors de les portes giratòries, als barons regionals, al País cebrianista, a la caverna de la comunicació madrilenya, als oportunistes Antonio Hernando y César Luena i a la plana major del PP (i també al Garcia Albiol, que es plana menor però que li encanta fotre-hi cullerada).
Ha triomfat la ràbia popular, un exercici d’higiene.

Però la ràbia mal continguda també va ser present en el rostre, els gests i las paraules de Susana Díaz quan va haver de sortir i, consumida per la ràbia, va oferir el trist espectacle del mal de panxa infinit, de la manca de noblesa en obviar el nom de l’odiat i menystingut Pedro Sánchez, i explicant –fent encara més palès el fiasco– que a ella l’havien votat el 64% a Andalusia (només el 64% al seu feu? Ai que li perilla el sultanat i la pobra no se n’adona…)

Ara bé, l’apoteosi de la ràbia més rabiosa (en la versió de treure foc pels queixals, que es diu, i bilis per la boca) la trobem  a l’editorial de El País d’avui, una vergonya del periodisme de part, una evidència d’haver perdut els papers definitivament, una sentència d’autocondemna.

En tota aquet aquelarre de la ràbia i l’odi tribal d’aquesta Espanya caïnita que continua sense trobar la porta de sortida del laberint on s’ha ficat, cal remarcar la ràbia patètica i còmica al mateix temps de l’inesgotable Rajoy, el que ahir va córrer per felicitar el triomf del Madrid a la lliga –el primer és el primer– i no ha deixat clar sinó va tenir un detall d’educació –segur que deu haver anat a col·legi de pagament– amb el seu odiat Sánchez per no molestar –així ha tingut els pebrots de dir-ho en roda de premsa– o per problemes d’agenda (!). Remarcant, això sempre, que no espera canvis en la correlació de forces (canvis, Rajoy?, què són canvis?) i que el que cal és mantenir la unitat d’Espanya (allò que Franco li recomanava al Rei agafant-li la mà en el llindar de la mort)

Si més no –perquè ja veurem què passa els dies que vindran– el terrabastall d’ahir en el PSOE ha servit perquè ensenyessin el llautó una bona colla de dropos i el tàndem Farreras-Pastor esdevinguessin els reis del mambo. Quina ràbia, no?

 Àngel Casas

Etiquetat , , , , , ,

Qui té un pla B té un tresor

Jo és que en sóc molt del pla B. Es sinònim de seny, de sensibilitat, de capacitat pel diàleg i pel pacte. Temo els que només tenen un pla A i se’n vanten. O son uns megalòmans prepotents o uns inconscients mancats de preparació adequada… O uns heroics suïcides (que també és el pa que s’hi dona).
Tenir previst a la cartera un pla B, per si de cas, en tots els aspectes de la vida, no ho considero pas una falta d’autoestima ni una desconfiança en les pròpies forces o arguments, al contrari. És símptoma previsor de meticulositat, de voler trobar solucions, de pensar en els altres.
La història està plena de fracassos per no haver previst un pla B. Sense anar gaire lluny, vostès ho recordaran, aquells tres poca soltes de la fotografia de les Açores no en tenien de pla B, anaven sobrats perquè es creien que totes les hi havien de pondre i mirin com han deixat el món: fet un nyap. Molt pitjor de com el van trobar abans de reunir-se i ensarronar-nos. Mirin-me els ulls, els estic dient la veritat, deia el més petit de tots, bavejant com un enze, gaudint del seu aterridor minut de glòria.
I el presidente Rajoy i el seu Govern, ¿creuen que tenen un pla B pel que fa a la crisi amb Catalunya, per quan s’adonin que el referèndum és imparable i que si es descuiden anirà el vicepresident Junqueras i els hi proclamarà la independència i després vés i busca’l? I aquella noia que sembla que s’ho ha de menjar tot, ben acomboiada pel sanedrí de velles glòries del PSOE, em refereixo a Susana Díaz, ¿vostès creuen que amb aquella desimboltura i aquell salero que és glòria beneïda, com diuen per allà a baix, ella creu que necessita un pla B? Pensen que el té? Estic segur que no. M’hi jugo un ou de guatlla. Dur.
Sense allunyar-nos de casa, per exemple, a mi em sembla que ni Millet ni Montull tenien pla B. De moment els hi ha anat prou bé, però els hi auguro dies de tenebres i cruiximent de dents, tal com pinta la cosa. En canvi, estic segur que els Pujol Ferrussola tenien un pla B ben travat, i mira’ls ells, van fent la seva vida sense que ningú els emprenyi massa.
Per a mi, malgrat el seu contundent i sembla que irreductible “referèndum o referèndum”, em dona tota la impressió que el president Puigdemont també deu tenir un pla B a la màniga per si ve la ponentada. Aquell serrell tan seu i aquell esguard de murri detecten una capacitat de maniobra oculta darrera d’un pla B, ben ordit. Me’n refio. De fet, el senyor David Bonvehí, que no li tinc el gust però, pel que he llegit, es veu que és dels seus i mana una mica en el Pedecat –que mirin que n’és de lleig el nom del partit dels ex-convergents, on vas a parar!– ja ha avançat que si això del procés va pel camí del pedregar caldrà un pla B, un candidat autonomista a la Generalitat. I l’Alcaldessa Colau, que tampoc li tinc el gust però que l’he vist en moltes fotografies, que no para de sortir als diaris, també ha insinuat un pla B quan ha dit que perquè surti la independència en un referèndum no vol dir que això hagi de ser així, que no és com bufar i fer ampolles. vaja (m’ha semblat interpretar). Que ja veurem. (Si després ho han desmentit o matisat, ja s’ho faran, jo m’he quedat amb la cobla inicial que sempre és la genuïna; la primer impressió és la que compta).
Mirin, abans, quan la tauromàquia no era encara l’espectacle més cruel i degradant que l’home ha inventat, tant com la crema d’heretges de la Inquisició, l’empalament d’indígenes pels conqueridors o el degollament davant de càmera per part del DAESH, ni la festa més fastigosament espanyola, ni l’antítesi de l’ADN català, els veterans de l’ofici taurí aconsellaven donar sempre sortida al brau quan envesteix perquè, sinó, t’acaba per enxampar. Aplicat a la vida, aquesta és l’essència de la meva defensa del pla B, l’estalvi de la cornada i les seves conseqüències, a vegades, irreparables. Donar-li previsorament sortida al brau és tenir un pla B.
I no vull dir amb això que pensi que el paradigma del pla B inclogui actituds com les d’aquell personatge de Marx (Grouxo) que afirmava que “aquests són els meus principis… però si no li agraden en tinc d’altres”. això no. Però em considero una persona tolerant i receptiva que detesta la violència i m’incomoda la confrontació per la confrontació, així que procuro no menjar truites perquè em fa pena trencar ous, tan perfectes i tan fràgils. Per això, cada dia pel matí, quan surto de casa, acostumo a portar sempre una targeta de crèdit, un mocador de mocar, ara un mòbil, i un pla B, que mai no saps què et pots trobar a la vida. I, a vegades, una T-10, perquè avorreixo la bicicleta, Alcaldessa Colau.
Àngel Casas

Etiquetat , , , , , , , , , ,

Cassandra’s dream. El combinat.

Aquest afer de la Cassandra Vera que circula pels mitjans de comunicació aquests dies i que s’usa com a arma llancívola entre els uns i els altres és el més semblant a la cerimònia de la confusió por la quantitat d’ingredients , tant convencionals i previsibles com exòtic i singulars, que es barregen a la coctelera mediàtica.
Resulta que una noia pobra de 21 anys, que necessita una beca per a poder continuar estudiant fins assolir la seva somniada vocació de mestra ha estat jutjada i condemnada a un any de presó, a set d’inhabilitació absoluta i a pagar les costes del judici per humiliació a las víctimes del terrorisme degut a 13 twits que va publicar entre 2013 i 2016 fotent-se’n de l’atemptat a Carrero Blanco, esdevingut el 20 de desembre de 1973. Amb Franco encara viu.
En la coctelera hi trobem el ingredients següents: uns jutges poc sensibles a les persones trans que en més de cinquanta ocasions durant el judici s’han referit a l’acusada com l’acusat, el declarant, el dient, el detingut i l’autor (com solen fer les Gabrieles cupaires però a l’inrevés), masculinitzant el tractament a Cassandra en base a que quan va publicar aquells twits es deia Ramon i era un noi. Una persona addicta al twiter que declara que en porta publicats més de cent mil –cent mil!– entre el quals li son atribuïts uns que desitgen la mort de Rajoy i Cristina Cifuentes, i d’altres on es llegeix ªqué pena que en el tapón de los sanfermines no haya muerto nadie”, “lo bueno de ser ser una persona fría es que no me temblará la mano si tengo que matar s alguien”, “si fueras invisible, ¿qué harías? Matar unos cuantos”, “Ejecutar a un facha ,mientras le susurras al oido: Madrid serà la tumba del fascismo”. Una aplicació abusiva i al límit de l’execrable llei mordassa. Una campanya de crowdfunding que està recollint milers d’euros per a pagar les despeses del judici de la Cassandra. Una carta d’una neta de Carrero Blanco dient que demanar presó per aquests twits li sembla un disbarat. Una colla de piulades de la tuitera plorant la seva dissort, primer, i agraint la solidaritat i les donacions. L’incondicional recolzament de Podemos. Els dubtes metafísics del PSOE. La sonata de violí de la majoria de la resta de partits. El cruiximent de les xarxes…, i l’entronització de Cassandra com a Joanna d’Arc de la llibertat d’expressió.
Del còctel que ha sorgit d’aquesta barreja d’ingredients, sacsejats, no agitats, en podríem dir “Cassandra’s dream” –de passada homenatgem Woody Allen– perquè satisfà el somni de notorietat de la Cassandra, aquells quinze minuts de glòria a que tothom té dret, després de currar-s’ho amb més de cent mil piulades (que és una feinada) i dir-les sense embuts de l’alçada d’un campanar. Ara bé, que una persona més aviat curta de gambals que ha demostrat abastament la seva insensatesa a través de la xarxa, se li rendeixi acatament i honors, no em sembla just, ni equitatiu ni saludable.
No pensin pas que sóc insensible al patiment d’aquesta noia ni que sóc un transfòbic. Considero una injustícia i un despropòsit aberrant la sentència que li han dictat i denuncio el menyspreu de gènere que ha sofert durant el judici tractant-la en masculí quan ella se sent dona (es nota que els d’Hazteoir van guanyant adeptes a la causa). Ara bé, aquesta noia necessita ajut de tota mena més que no pas que la passegin en processó fent-li creure que és el paradigma de la llibertat. Cal, també convèncer-la, pel bé dels nostres fill i nets, que no es dediqui al magisteri. Hi ha una pila de professions tant o més interessants per a servir la societat. Qui no s’imagina que Pablo Iglesias la pugui incorporar a les seves llistes electorals?
Finalment, em nego a publicar com exemple del que estem parlant cap dels tuits sobre Carrero Blanco de Cassandra, no perquè m’amoïnin les reaccions judicials ni perquè li tingui cap respecte –ni un!¬– a l’almirall feixista, sinó perquè no hi he trobat ni una espurna de sentit de l’humor. Són molt dolents i em fan vergonya. Trobo que tenia molta més gràcia l’acudit que corria de boca en boca immediatament després de l’atemptat del carrer Claudio Coello: Saben aquel que diu que un paio, poc després de l’atemptat, agafa un taxi a Madrid i li diu “lléveme a Claudio Coello”, i el taxista pregunta “a qué altura” i l’altre “si se levanta ni que sea un palmo del suelo, se va enterar de lo que vale un peine”.
Àngel Casas

Etiquetat , , , , , , , ,

De quina petxina estem parlant?

Molt em sembla que la sanció de quatre partits que la FIFA li ha imposat Messi per parlar en veu alta de “la concha de la madre” d’Emerson August de Carvalho, àrbitre auxiliar en el partit que va jugar (i guanyar) la selecció argentina contra Xile, ha creat molta més expectació i polèmica que la pluja de milions, a manera de Primitiva fal·laç, que Rajoy ha promès des de Barcelona per a les precàries infraestructures catalanes. Atès que a Rajoy, aquí, fan com que s’ho creuen només García Albiol i, una mica, Millo, el departament de màrqueting del Partit Popular, amb sigil i professionalitat, ha aconseguit que algunes altres comunitats autònomes posin el crit al cel i onegin la bandereta del “¿i nosaltres, què?” per aconseguir una mica de notorietat mediàtica per a la xulejada de Rajoy i que aquest pugui dir: tranquils nois, que n’hi haurà per tothom ara que anem tan bé.
El que de veritat ha remogut les aigües de l’oasi català (si us plau, no riguin que és pura retòrica per reivindicar una paraula en desús, simple postmodernitat) és allò de Messi. Davant la sanció desproporcionada el culer de pro no ha tingut més remei que sortir a la queixa, tot i que jo diria que amb la boca petita perquè el càstig, si bé dolorós per a les aspiracions del jugador amb la seva selecció (de la qual, per cert, va voler donar-se de baixa fa uns mesos), significarà un menor risc de lesió de l’argentí, que ja se sap com van sense manies a la cama els defenses del futbol llatinoamericà.
Però no ens apartem dels fets perquè el geni del futbol, després de conèixer la pena imposada, ha enviat una carta a la FIFA en la qual explica que la conversa amb l’àrbitre va succeir “de manera amistosa sense que en cap moment el que vaig dir hagi ofès o injuriat “. I també “si alguna cosa del que vaig dir hagués incomodat l’àrbitre assistent, mai va ser dirigits a la seva persona, sinó que va ser dit a l’aire i des de ja demano disculpes per això”. I és veritat, atès que l’acta del partit no reflecteix cap insult i va ser posteriorment quan, a instàncies del president de la Comissió d’àrbitres de la Conmebol, el brasiler Wilson Seneme, un acuseta, la FIFA va actuar d’ofici. i això va ser així perquè els àrbitres eren brasilers i coneixen perfectament als seus veïns argentins i saben que la “concha de su madre” (disculpin que no ho tradueixi per la petxina de la seva mare, perquè em fa pixar de riure) forma part de la seva cultura, com la dieta mediterrània de la dels catalans. Quan un argentí apel·la a la pubis de la teva mare, no és que manifesti desitjos d’utilitzar per a fins ombrívols la vagina de la mare del proïsme (bé, de vegades sí, però poques, i dependria de l’aspecte de la mare) sinó que expressa en veu alta un enuig o contrarietat com quan nosaltres cridem, però per al nostre fur intern, “la mare que em va parir! “, que no és que anhelem relacions incestuoses amb les nostres mares, ni de bon tros, simplement ho diem a l’aire, com Messi, per descarregar adrenalina.
Temps ha ja hi va haver una situació semblant amb Mascherano que també, com a bon argentí, va proferir irat “la concha de tu madre!”. Però llavors la sanció va ser de dos partits només perquè no va quedar clar si havia dit això o “la concha de tu hermana!”, que és diferent. L’úter de la mare d’un t’afecta, és clar, perquè és d’on has sortit, però se suposa que sobre la vagina de la teva germana no tens res a dir-hi, allà ella. Com manifesta Pablo Iglesias, te la sua, te la refanfinfla, te la bufa …
Pel que em vaig documentant, l’expressió “concha de tu madre” o bé de la teva germana entre argentins és del tipus multiús i es pot fer servir de mil maneres no sempre com a insult, ni molt menys. No així a Colòmbia, que s’usa com ultratge, arribant fins i tot a la barbaritat de “vete a chupar la vagina a tu vieja”, francament desagradable.
Jo, de Messi, a partir d’ara, invocaria la petxina de Sant Sebastià, que no és una escletxa vaginal sinó una platja i no es refereix a un parent de ningú sinó a una ciutat. Amb una mica de pràctica notarà que omple igual la boca per descarregar el cabreig i la mala llet i resulta innocu pel que fa als àrbitres i a les seves respectives mares.
Àngel Casas

Etiquetat , , , , , , ,

Xoc de trens o…, autos de xoc

Continuo perdut (fa molt temps que ho estic) en el laberint de la relació, diguin-li encaix, diguin-li conflicte, diguin-li xoc de trens que és més èpic i campanut, entre Catalunya i Espanya. Es que un cop destriat el gra de la palla, les notícies més o menys contrastades de les fantasmades i exabruptes de les xarxes socials, la vida contemplativa que practico no em permet anar més enllà d’un suposar. I això no és viure.
La contrarietat constant de les opinions des d’una i altra banda, més el pebre afegit per tuitaires descontrolats fa que a la Llar del Pensionista de Sant Just Desvern ens sentim empatxats i desconcertats, i massa sovint se’ns enfonsi el terra sota els peus cansats de tant camí que intuïm estèril.
On som? Qui som? Quants som? On volem anar (si es que volem anar tots plegats al mateix lloc)? Amb qui hi volem anar? Volem decidir? Volem acollir? Volem recollir? Volem fugir nord enllà, com l’absolta Cristina, on diuen que la gent és neta, noble culta, rica, lliure, desvetllada i feliç?
Tot això en el terrenys espiritual de les idees i els ideals, perquè si descendim al territori prosaic de la subsistència quotidiana –que algun dia caldria fer-ho perquè això també és política i ja toca– l’home del carrer tant si és becari, com treballador precaritzat, com desesperadament aturat, com pensionista, té molt a dir, molt a témer, molt a patir. (disculpin que no hagi mencionat la dona del carrer, com ara es porta; no es tracta de menyspreu de gènere sinó que dona del carrer sona fatal i no voldria ofendre ningú)
El ball de bastons previ a la gran esbatussada fa anys que dura. Les declaracions ensenyant el llautó de Juan Luís Cebrián a la periodista d’El Mundo (ex-diputada del PP i membre destacada de la FAES) Cayetana Álvarez de Toledo, decorat de fons ben visible al costat d’Arcadi Espada i la fiscal Magaldi al judici del 9-N, on la patum de la transició se suma a l’Alfonso Guerra en demanar l’aplicació de l’article 155 que suspengui l’autonomia en cas de referèndum, la intervenció de la Guardia Civil i ja que hi som, presó per a Artur Mas, ”no anirà a la presó el gendre del Rei?… No hi van ser Mario Conde i Javier De la Rosa?”, són un sotrac més en l’estira i arronsa habitual. “La sang no arribarà al riu –tranquil·litza el guru de l’esquerra aposentada– Catalunya no serà independent. Per tant, els que pugnen per la independència generaran una frustració gran, sobretot entre els propis separatistes… No hi haurà una confrontació violenta. El conflicte derivarà en depressió. Incomoditat. Manca de cohesió social. I això serà dolent per a Catalunya i dolent per a Espanya.”
A més a més, Rajoy a Telecinco, va considerar un disbarat intervenir Catalunya i va fer una crida a “relaxar les coses i apostar per la cordura”.
Coincideix això amb la conferència de Mas a Madrid on, segons El País, organitzador del màster que acollia la xerrada, va dir que a més de la independència i/o l’autonomia hi ha una solució en el mig que hauria de proposar l’Estat.
Òndia! Amb aquesta no hi contàvem a la Llar del Pensionista. Ho hem llegit bé? Una tercera via?
I per embolicar més la troca, mentre Miquel Iceta i el delegat Millo asseguraven que hi ha hagut converses en el nivell més alt, que es diu, la consellera Munté ho ha negat dues vegades abans que cantés el gall (o sigui, La Vanguardia), mentre el gran Mariano –ho dic amb ironia però també amb admiració per la seva original lògica comunicativa– va negar-les: “Si haguessin converses discretes o secretes no ho diria perquè deixarien de ser-ho”.
Pel seu cantó, la CUP ve a dir que a elles els hi porta fluixa si hi ha converses, només els interessa si parlen del referèndum, i el cap de comunicació del Govern comença a parlar d’un exèrcit català.
Saben? Tinc la sensació d’haver-me aturat una estona davant de les Atracciones Caspolino que hi havia a la plaça Gala Placídia per veure com aquests senyors de la política juguen a colpejar-se amb els autos de xoc. I s’ho passen de conya.
Àngel Casas

Etiquetat , , , , , , ,

El portentós passeig d’Artur Mas sobre les aigües

Dilluns passat al matí estava en les meves coses, que si una dutxa, que si una mica de tertúlia de fons a la ràdio, que si un esmorzar frugal i mitja dotzena de pastilles, perquè tenia una cita primerenca i no parava molta atenció , pendent d’anar de bòlit, als esdeveniments que s’estaven succeint al centre de Barcelona, entre Sant Jaume i els Jutjats. I llavors li vaig preguntar a la meva dona.
–S’ha produït ja el xoc de trens o alguna cosa?
–Crec que no, que encara no –em va respondre atenta a la marató processional de TV3– però crec que no hauries de perdre-t’ho.
Tenia raó. Encara que em va costar una mica de retard a la meva cita matinera em vaig asseure davant d’un cafè amb llet per contemplar el magnífic espectacle de masses i banderes que inundant el centre de la ciutat desbordava la pantalla entusiasmada de la cadena pública catalana. Un espectacular bany de masses per a les dues sopranos i el tenor, però sobretot, i això va ser el que més em va impressionar, el sorprenent miracle d’Artur Mas caminant sobre les aigües, rememorant aquelles imatges messiàniques que, encara que no el van portar a una victòria rotunda i esperada, sinó a un menyscabament de la seva hegemonia governamental, van il·luminar amb iconografia bíblica la campanya electoral de 2012.
Va ser un espectacle magnífic, gairebé èpic, majestuós, fins que els herois es van convertir en reus i van entrar al jutjat com uns presumptes delinqüents més i es van asseure a la banqueta. I allà es va acabar l’èpica i la revolució dels somriures. Allà Mas va perdre el do i va haver de nedar entre les aigües en lloc de mantenir-se miraculosament dret. Ho expliqui qui ho expliqui i ho vesteixi com se li acudeixi.
Vam tornar a la brutal realitat. A la judicialització de la política. A la mútua incomprensió. Al diàleg impossible. A la misèria humana i al marcat de paquet. Vam tornar a retrobar-nos amb tants anys perduts en greuges estèrils. Vam tornar a sentir com Aznar i González imposaven el seu criteri de “prietas las filas” i que ningú es mogui ni una mica d’on està. Vam tornar a la ficció dialogaire de la menuda Soraya, a la línia vermella de Puigdemont, a la petulància de Rajoy (amb un parell!) de vantar-se de no haver vist ni una sola pel·lícula de les que competien en els Goya (que cal ser mandrós per fer-ho i insensat per reconèixer-ho), a la constant apel·lació a la violència de les Gabrieles. Vam tornar a la insuportable quotidianitat que ens té per una banda acollonits per la permanent amenaça del xoc de trens i per l’altre cansats de tanta tensió, de tant joc brut, de tanta martingala, de tanta intoxicació pseudo-informativa, de tanta merda.
Que pleguin tots d’una puta vegada. Que s’emportin el que han rapinyat i que ens deixin tranquils. Els uns per casposos, tardofranquistes i tan ximplets que són incapaços d’entendre res ni d’exercir de polítics qualificats. Els altres per incompetents, pesats i tan eterna i bastament il·luminats que creuen que amb el truc de la pastanaga ens poden tenir perpètuament satisfets, excitats i en posició de combat.
Vull un país que no odiï ni sigui odiat. Un país que decideixi per si mateix i per majoria, sense necessitat de permisos superiors, el que desitja ser quan sigui gran. Un país format pels oriünds i pels que sense ser-ho senten que formen part del projecte comú. Un país de ciutadans que no són analfabets de la seva llengua i que coneixen i escriuen tantes com més millor de totes les arribades amb la tradició de l’acollida. Un país laic i socialment just i equitatiu. Un país que es guardi les seves creences religioses, les seves mantellines, les seves creus, els seus hiyabs i els seus chadors per a ús privat i a casa. Vull democràcia fins a l’extenuació i pau fins a l’avorriment. No sé però allò de la llibertat, la igualtat i la fraternitat trobo que tenia la seva gràcia.
Àngel Casas

Etiquetat , , , , , ,

Els bascos i les basques

Des que el lendakari Iñigo Urkullu ha declarat que “el concepte d’independència és del segle XIX. El nostre nacionalisme en el segle XXI és solidari, pretén més autogovern per desenvolupar les potencialitats del país en una sobirania compartida. En un món globalitzat, la independència és pràcticament impossible”, les carns del nacionalisme català d’ampli espectre han començat a obrir-se i sembla que s’hagi donat llum verda a les opinions de columnistes i de lectors que pretenen descobrir ara la sopa d’all: que els bascos i les basques –respectem el ritual retòric implantat pels batasunaires i adoptat pels oradors penevistes– han anat sempre a la seva pel que fa a la solidaritat política amb Catalunya. Que el PNB s’ha aprofitat d’aquesta actitud babaua de tants catalans identificats amb un poble que ha sofert tant –com cantava Raimon en el seu homenatge al País Basc de l’any 67– i lluny d’esperar-nos per a fer-nos costat i caminar junts i solidaris pel pedregós camí cap a la llibertat i, potser, si Déu vol, la independència un d’aquests anys, ha agafat la drecera del seny, el pacte i el peix al cove –però tot això no formava part de l’ADN català?– per treure’n profit immediat i ben sucós. Són els més llestos. Són únics. Amb la tècnica del mag, que consisteix en aconseguir que et fixis en un moviment de distracció per camuflar la confecció del truc que et donarà el resultat desitjat, s’han erigit en el model que Espanya és capaç de digerir, que Rajoy es veu en cor de fer-hi tractes i canviar cromos i que, fins i tot, el PSOE de Ferraz faci veure que no està al cas quan, en pacte de govern, PNB i PSE parlen amb naturalitat de nació referint-se a Euskadi, aquest concepte gairebé sacríleg que ni el gestor Fernández ni la sultana Díaz solen admetre.
Des de sempre, vull dir des de fa molts anys, però no des de 1714, que és l’any i la xifra de referència per a tot el que tingui a veure amb el país, tant si es tracta de la Diada Nacional com si parlem del best-seller de Sánchez Piñol, passant per el número exhaurit de la Grossa o el minut de reivindicació en els partits del Nou Camp, des de fa anys, dic, una gran part del nacionalisme català s’ha demostrat enlluernat pel País Basc. No parlo només de l’independentisme radical o semi-radical que s’abraça i agraeix emocionat el suport d’Arnaldo Otegi al procés, parlo també del nacionalisme dels anys pujolistes (tot i que Pujol, personalment, mai s’havia refiat del PNB), parlo dels retransmissors dels partits de futbol contra l’Athletic que s’emocionaven a “la catedral” i parlaven d’aficions germanes mentre els jugadors bascos ens estovaven més que ningú, parlo d’aquella admiració mal dissimulada per una gent que aquells sí que els tenien ben posats…
Malgrat les inflamades arengues d’Arzallus –que, per cert, quan l’aprovació de la Constitució espanyola va dir que “ha quedat clar que els diputats i senadors del PNB no han qüestionat la unitat de l’Estat; hem defensat una concepció de l’estat més ajustada a la formació del Regne d’Espanya i a la seva realitat històrica”– i els intents desbaratats d’Ibarretxe, sempre he tingut la impressió que els nacionalistes bascos no estaven per la independència de la que tant es vantaven. Estaven, més aviat, pel “anar-hi anant”, perquè, entre el concert econòmic protegit per la Constitució i blindat, més tard, a Las Cortes l’any 2010 i la pressió al carrer dels “chicos de la gasolina”, que deia Arzallus, en la banda tova de la violència, el seu estatus és envejable.
Tinc la impressió que tant al País Basc com a Catalunya, encara que per causes sociopolítiques ben diferents, el sí en una consulta legal i pactada no arribaria al 51 per cent. Són xifres que els governs respectius saben. I mentre als sobiranistes catalans els pot la rauxa, el bri d’esperança per si hi ha una mica de sort i la pressió de la CUP, els líders actuals del PNB han apostat decididament per la negociació del canvi de cromos que els garanteix la consolidació de l’estatus gairebé sobirà que ara ja tenen, un acord del “cupo” més favorable encara i la finalització d’unes infraestructures viàries pendents. I tot plegat embolcallat en una fiscalitat envejable si la comparem, sense deixar de caure simpàtics en cap moment ni sentir parlar de boicot als vins de la Rioja Alavesa o a les “alubias de Tolosa”, posem per cas.
Vist així, per què s’han de complicar la vida amb nosaltres que som els empestats? Mirin com ho veu el lendakari: “Catalunya va plantejar una modificació del model d’Estat i com que no hi va haver diàleg van aflorar solucions que potser no responen a la voluntat primigènia”.
Ho tenim clar.
Àngel Casas

Etiquetat , , , , , , ,